Ayer, 8 de febrero, se inauguró un monumento en forma de monolito en reconocimiento a nuestro orígenes en la ciudad romana de Celti, predecesora a lo que hoy es Peñaflor.
Este blog se hace eco como crónica del presente y la fundamenta con el pasado, como en los estudios que pusieron en valor esta ciudad romana en las excavaciones y posterior publicación de los años 80's.
Estamos aún en los principios de la importancia de la puesta en valor de esta imponente ciudad de la bética romana
Dibujo de la planimetría de la ciudad romana de Celti con el trazado de las calles excavadas, de su foro y posible teatro al oeste, así como de la correspondencia de las puertas de sud murallas con calles y caminos actuales.
Respecto al monumento inaugurado cabe decir que es una idea promovida por la Asociación Cultural Amigos de Peñaflor y realizada en mármol local (una variedad polícroma) que fue usada en esta zona ya por entonces, y que ha sido realizado por el marmolista local Dionisio García.
Para hablar un poco y escuetamente de nuestra ciudad celtitana, cabe decir que es la romanización de un lugar que ya estaba poblado. Esto se reflejan en los restos bajo los cimientos de la ciudad, constituyendo una sucesión en forma de tell de poblamiento.
Tuvo una importancia bastante relevante por la producción de cereal y aceite, también el vino, que era embarcado desde aquí, río abajo, hasta Híspalis y de allí a la mismísima Roma.
También contribuye a ese importancia el hecho de la unión del Genil y el Guadalquivir en las cercanías, propiciando el que fuese navegable para suponer toda una autopista rápida de la época para la valiosa mercancía producida en toda la rivera de ambos ríos y la industria de la cerámica de alfares dedicados a las ánforas de transporte.
En torno a esta riqueza medran familias como los Rustici, Brutos o Aeli que se dedican a la producción de estos valiosos recursos y se enriquecen. Algunos llegan a ser relevantes incluso con papeles políticos y religiosos como Senadores o Sacerdotes y dejan testigos en monumentos y reconocimientos a su valía, conservados hoy.
Son los más de cien yacimientos arqueológicos del término de Peñaflor los que nos habla de la enorme riqueza. También los materiales empleados, así como ajuares, mosaicos, construcciones e incluso figuras togadas y bustos que hablan de lo impresionante de esta brillante época para el desarrollo de nuestra zona.
Dibujo simplificado del trazado de la ciudad de Celti donde aparecen sus puertas este y oeste y norte y sur con la correspondencia con calles y caminos actuales.Prospecciones realizadas en los 80's donde se puede ver parte del trazado del foro y posterior gran domus del centro de la ciudad de Celti.
Reconstrucción ideal del Anfiteatro de Celti, de grandes dimensiones, existente hacia el norte, fuera de la ciudad de Celti. Obra del desaparecido Jose Francisco López Muñoz. Quizá algún día haya un proyecto para, al menos, sacarlo a la luz de forma digital, la riqueza que podría aportar en todos los sentidos es incalculable para el Peñaflor actual.
La enormidad de la urbe de Celti, el trazado de sus calles, su foro, posible teatro y anfiteatro, termas, templos... hace pensar en una ciudad incluso algo más grande que el Peñaflor actual, con varias necróplis hacia todos los puntos cardinales del exterior de sus murallas, y hacia el trazado del camino entre Córdoba y Sevilla que surcaba Celti. de este a oeste.
La moneda de acuñación propia, el Celtitán, habla de ese trato preferente de la sociedad de Celti, que aún hoy es de justicia que se vuelva a sacar a la luz y ponga en valor, con una excavación total y la creación de un centro de interpretación que nos sitúe donde corresponde. Los últimos hallazgos casuales (nueva necrópoplis y templo) no hacen sino reclamar un estudio más profundo y definitivo sobre esta rica ciudad en una de las mejores tierras del imperio romano.