Otros idiomas/ Other languages

domingo, 9 de febrero de 2025

Un monumento a Celti, nuestro origen monumental

 Ayer, 8 de febrero, se inauguró un monumento en forma de monolito en reconocimiento a nuestro orígenes en la ciudad romana de Celti, predecesora a lo que hoy es Peñaflor.

Este blog se hace eco como crónica del presente y la fundamenta con el pasado, como en los estudios que pusieron en valor esta ciudad romana en las excavaciones y posterior publicación de los años 80's. 

Estamos aún en los principios de la importancia de la puesta en valor de esta imponente ciudad de la bética romana


Dibujo de la planimetría de la ciudad romana de Celti con el trazado de las calles excavadas, de su foro y posible teatro al oeste, así como de la correspondencia de las puertas de sud murallas con calles y caminos actuales.

Respecto al monumento inaugurado cabe decir que es una idea promovida por la Asociación Cultural Amigos de Peñaflor y realizada en mármol local (una variedad polícroma) que fue usada en esta zona ya por entonces, y que ha sido realizado por el marmolista local Dionisio García.

 Un momento de la inauguración con los asistentes.

Representantes de la Corporación local Ana Pérez, Maria Inés Cano, Pedro Luis Meléndez (Historiador y presidente de la asociación precursora) junto con el creador marmolista Dionisio García, Juan Antonio González (de la asociación cultural ADP), y otros concejales Juan Antonio García Plata, Sonia Ruiz y Lorenzo Fernández.

 Momento del descubrimiento del monolito.

Mármol propio de nuestro término representando la unión de las dos épocas sobre unas cadenas que lo unen a la base, donde se exhibe un mapa de la bética y de Celti. En el lateral la representación de la moneda Celtitán, emblema también d ela Asociación Cultural precursora.
 

Para hablar un poco y escuetamente de nuestra ciudad celtitana, cabe decir que es la romanización de un lugar que ya estaba poblado. Esto se reflejan en los restos bajo los cimientos de la ciudad, constituyendo una sucesión en forma de tell de poblamiento.

Tuvo una importancia bastante relevante por la producción de cereal y aceite, también el vino, que era embarcado desde aquí, río abajo, hasta Híspalis y de allí a la mismísima Roma.

También contribuye a ese importancia el hecho de la unión del Genil y el Guadalquivir en las cercanías, propiciando el que fuese navegable para suponer toda una autopista rápida de la época para la valiosa mercancía producida en toda la rivera de ambos ríos y la industria de la cerámica de alfares dedicados a las ánforas de transporte.

En torno a esta riqueza medran familias como los Rustici, Brutos o Aeli que se dedican a la producción de estos valiosos recursos y se enriquecen. Algunos llegan a ser relevantes incluso con papeles políticos y religiosos como Senadores o Sacerdotes y dejan testigos en monumentos y reconocimientos a su valía, conservados hoy.

Son los más de cien yacimientos arqueológicos del término de Peñaflor los que nos habla de la enorme riqueza. También los materiales empleados, así como ajuares, mosaicos, construcciones e incluso figuras togadas y bustos que hablan de lo impresionante de esta brillante época para el desarrollo de nuestra zona.

Dibujo simplificado del trazado de la ciudad de Celti donde aparecen sus puertas este y oeste y norte y sur con la correspondencia con calles y caminos actuales.



Prospecciones realizadas en los 80's donde se puede ver parte del trazado del foro y posterior gran domus del centro de la ciudad de Celti.


Reconstrucción ideal del Anfiteatro de Celti, de grandes dimensiones, existente hacia el norte, fuera de la ciudad de Celti. Obra del desaparecido Jose Francisco López Muñoz. Quizá algún día haya un proyecto para, al menos, sacarlo a la luz de forma digital, la riqueza que podría aportar en todos los sentidos es incalculable para el Peñaflor actual.
 

 
Cecas que existieron en la Hispania romana.
 
 
Mapa de la Bética romana con algunos datos de interés.

La enormidad de la urbe de Celti, el trazado de sus calles, su foro, posible teatro y anfiteatro, termas, templos... hace pensar en una ciudad incluso algo más grande que el Peñaflor actual, con varias necróplis hacia todos los puntos cardinales del exterior de sus murallas, y hacia el trazado del camino entre Córdoba y Sevilla que surcaba Celti. de este a oeste. 

La moneda de acuñación propia, el Celtitán, habla de ese trato preferente de la sociedad de Celti, que aún hoy es de justicia que se vuelva a sacar a la luz y ponga en valor, con una excavación total y la creación de un centro de interpretación que nos sitúe donde corresponde. Los últimos hallazgos casuales (nueva necrópoplis y templo) no hacen sino reclamar un estudio más profundo y definitivo sobre esta rica ciudad en una de las mejores tierras del imperio romano.

domingo, 2 de febrero de 2025

Peñaflorenses hacia las Indias y más allá

Este blog forma parte ya de nuestro pueblo como punto de encuentro y como ventana a nuestra historia no escrita, olvidada o recuperable, germen con el que nació y del que me siento enormemente orgulloso.

Además, aún nos quedan muchas historias que desempolvar y sacar de cajones y cajas de dulce de membrillo de la abuela. Esos tesoros fotográficos que aún no me habéis mostrado o esa anécdota e historia personal que tanto gustan y no merecen ser olvidadas.

Hay veces que este blog debe ocupar un papel más científico, menos popular, para ahondar en nuestro patrimonio y nuestra historia más rimbombante; y es que si algo tiene nuestro pueblo es su rica historia a lo largo de milenios.

Hoy toca mostraros algunas investigaciones en marcha de peñaflorenses que hicieron historias, como muchos otros que arribaron más allá del atlántico en una época en que unos pocos hicieron posible lo imposible.

En el Archivo de Indias podemos encontrar algunos de ellos como:

BARTOLOME DE LORCA, hijo de Alonso Hernández de Salamanca y de Isabel Hernández, natural de Peñaflor. En la armada de Cartagena. 1534-06-16 / A.G.I. PASAJEROS,L.1,E.4609


FRANCISCO JIMÉNEZ, natural de Peñaflor, soltero, hijo de Francisco Jiménez Izquierdo y de María Izquierdo, a Yucatán como criado de don Francisco Mallén. 1598-09-17 / A.G.I. PASAJEROS,L.7,E.5294


Real Cédula a JUAN PEREA, de Peñaflor, dándole licencia para pasar dos esclavos negros a las Indias, para servicio personal. 1530-04-05, (Madrid) / A.G.I. INDIFERENTE,422,L.14,F.74R


Expediente de concesión de licencia para pasar a Indias, a favor de BENITO CALLEJAS, clérigo presbítero, natural y vecino de Peñaflor, hijo de Juan Callejas e Isabel Yerro. Probable, 1543 / A.G.I. INDIFERENTE,2048,N.6


Petición del jesuita francisco salgado de aprobación de lista. Memorial de Francisco Salgado, procurador de la Compañía de Jesús de Filipinas, pidiendo que se apruebe la relación de religiosos que presenta, para que pasen a esas islas: DIEGO DE OÑA, natural de Peñaflor. Probable, 1678-05-24 / A.G.I. FILIPINAS,82,N.77

Este último personaje del siglo XVII llegó a mí en una casualidad o más bien predestinada a hacerlo, ya que me condujo a descubrir su desconocida vida y obra a este peñaflorense que un día partió a Filipina en un barco, como otros tantos evangelizadores y, tras la expulsión de los Jesuitas del reino de España en 1767, acusados por Campomanes de instigar el motín de Esquilache, se perdería su importante rastro para siempre.
En el contexto de la Restauración, el papa Pío VII emitió la bula Solicitudo omnium Ecclesiarum (7 de agosto de 1814), que restauró la Compañía de Jesús. Pero aunque inmediatamente fue reintroducida en España por Fernando VII el 15 de mayo de 1815, ya nunca más se supo de él.
Esta vida real sirvió como inicio de uno de los capítulos de mi última novela, "Destinos Gemelos" de Editorial Editorial Séneca / Nous / Dharana
Igualmente, tras contactar con dos profesores de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona que dirigían una tesis sobre este tema, tuve el honor de contribuir en ella con mis investigaciones sobre nuestro paisano, de gran importancia en ese lugar y esa época.
La tesis de Alexandre Coello de la Rosa (Universidad Pompeu Fabra, España) y Verónica Peña Filiu (Universidad Pompeu Fabra, España), se tituló "Historias invisibles, historias silenciadas de las Islas Filipinas: la Labor Evangélica del padre Diego Oña, s. j. (siglo XVII)."
A continuación os reconstruiré un poco la historia de Diego de Oña:
Misionero español, jesuita, nacido en Peñaflor del Rio (Sevilla) (en la enciclopedia se escribe que nombran así a nuestro pueblo para diferenciarlo bien con pPeñaflor de Castilla) el 26 de octubre o 31 de mayo de 1655. Es admitido como novicio en la compañía de Jesús en 1672. Partió hacia Filipinas con 23 años en 1678 y llegó a Filipinas en 1679. Durante muchos años ejerció el cargo de rector del Colegio de Manila. En 1692 es nombrado como operario en el colegio de Manila y profeso de cuatro votos. En 1699 nombrado rector del colegio de Silang (alrededores de Manila) y en 1713 es nombrado Operario de españoles e indios en el Colegio de Cavibe.
Murió el 6 de Abril de 1721.
Fue buen tagalista, y en tagalo, escribió una Novena de San Francisco Javier, con un compendio de su vida, de la que no se sabe si llegó a imprimirse, y además, en castellano, “la Vida de doña Alarla Oray, esposa de don Pedro Manooc”, principal muy poderoso de la isla de Bohol; pero su principal y más conocida obra es “la historia de la Compañía de Jesús en las Islas Filipinas, comprendida entre los años 1618 y 1665 y su “Labor evangelica en Filipinas” basándose en las correspondencias intercambiadas por los jesuitas de esta Provincia de ultramar. (D.R.M. Irving “Music in Early Modern Manila”) escrita en 1706.
 
 
Imagen escaneada del Portal de Archivos PARES, del pasaje de Diego de Oña hacia Filipinas.
 
 
Sinopsis de la Tesis sobre los Jesuitas en Filipinas y su labor evangélica.
 
 
Información encontrada en antiguas enciclopedias.
 
 
Tesis en la que pude contribuir con la investigación sobre Diego de Oña, nuestro jesuita peñaflorense. Guardo un ejemplar dedicado con mucho cariño.