Hace unos meses se fue, Trini Carranza Lopera, una de las últimas habitantes de una casa cueva del conjunto arqueológico casas cueva de Peñaflor.
Este enorme patrimonio, único en la comarca, solo tiene parecido en la necrópolis de Carmona, aunque no exactamente, porque allí la mayoría de las cuevas artificiales presentan su acceso desde una apertura en el techo al ser subterráneo. Sí que la estructura de las cámara son parecidas, con la distribución de los lóculis (hornacinas de colocación de cenizas funerarias) en las paredes laterales y frontal.
Otras "cuevas" parecidas son las de la necrópolis de CARISSA-AÜRELIA (Espera-Bornos, Cádiz), donde se encuentran cuevas artificiales sobre una pared rocosa, al igual que en la calle Cuevas, pero poseen varias habitaciones interiores y suelen ser esféricas.
Nuestras cuevas forman parte junto con el "castillo" de otro conjunto mayor en el que ambos estarían integrados, ya que el conjunto de las cuevas se encuentra ubicado sobre la ladera Oeste del otero de piedra caliza en el que está asentado el castillo. No olvidar que al este de este peñasco está también la cueva que forma la ermita de los Santos Mártires.
Este otero se encuentra próximo a la orilla izquierda del arroyo "Moreras" y frente a la ladera Este del yacimiento arqueológico de Celti, siendo una de las zonas de necrópolis de esta ciudad romana o incluso anterior.
El conjunto arqueológico "calle de las Cuevas" está integrado por 8 cuevas artificiales y dos cuevas naturales sobre la vertiente Oeste del mencionado promontorio del castillo. Delante de las cuevas se encuentran las viviendas actualmente, aunque hubo épocas que la vivienda se limitaba a la propia cueva, exenta de construcción externa.
La singularidad de las edificaciones, junto con 1as condiciones sociales y humanas de los habitantes de esta calle, al menos durante este último siglo, ha impreso un marcado carácter de identidad entre los vecinos. Por ello siempre se conocen como "cueva de" algún vecino que vivió en ella, bien por el largo tiempo en que la habitó, bien porque destacó en algún motivo. Esta singularidad se une a que toman el nombre de la última mujer que las habitó o más popular entre las que la ocuparon históricamente.
Desde la parte mas alta de la calle a la mas baja, son las siguientes:
-Casa número 22. "Cueva de Ana la Gata". (cueva natural)
-Casa número 20. "Cuevas de Zalaméa". (Dos cuevas artificiales).
-Casa número 16. "Cueva de María la Bigota". "Cueva de la Mochuela". (Dos cuevas artificiales).
-Numero 14. Sin casa delante, actualmente está integrada en el patio del número 16. "Cueva de la Tani". (Cueva artificial)
-Numero 12. Sin casa delante. "Cueva de Robledo Blanco". (cueva municipal visitable)
-Casa numero 10. "Cueva de Anita la Silencia". (cueva natural)
-Casa numero 6. "Cueva de la Alegría". (Cueva artificial)
-Casa número 4. "Cueva de Dolores Barco". (Cueva artificial)
Idílica vista de la calle de Las Cuevas, a la derecha, y del callejón del castillo, tras la Plaza Avenzoar. Se pueden ver las murallas de tapial y la fuente sobre la plaza. Una mujer dentro del castillo, el muchacho abrevando con su caballo y otro hombre con su burro baja la calle de las cuevas. 1960
Vista del interior de la cueva visitable de "La robledo" recién inaugurada y puesta en valor en 2011.
Además de estas, los vecinos también mencionan otra, que aunque fuera de la calle, se encuentra en la ladera sur de este monte, muy próxima a la cueva de "Dolores Barco", ya que está casi en la esquina del barranco con la calle Cuevas. Hoy se accedería a ella desde la plaza de la Constitución, por la casa número 4. Es una cueva natural de unos tres metros de ancha, siendo conocida como "Cueva de Maria la de las cuevecillas". (para que me entendáis, la entrada estaba por debajo de la antigua tienda de "La Ciudad de Málaga" y más abajo vivía Juanito "El Rifaor")
La utilización de cuevas artificiales como enterramiento están documentadas en la provincia desde el calcolítico, en las necrópolis de "Juan Corrales" (Gilena) y "Cerro del Ojo" (Pedrera). Posteriormente, en la Edad del Cobre están documentadas en la necrópolis del Montegil (Morón de la Frontera), y suelen ser la evolución del uso de cuevas naturales para los enterramientos en culturas más primitivas.
Probablemente las cuevas estuviesen asociadas simbólicamente con el mundo subterráneo e infernal con el que se rodeaba a todo lo relacionado con la muerte en la espiritualidad de estas civilizaciones.
Otras cuevas que existen como enterramientos en Peñaflor son las de de "Majasarta/ Majadas Altas", donde han aparecido algunas cerámicas prehistóricas, aun por estudiar. Y no seria extraño que en las cuevas naturales y artificiales que rodean al castillo de Almenara también pudieran tener el mismo uso.
Asimismo en la cima del promontorio, en los terrenos del castillo se tiene constancia de la aparición de cerámica y se recuerda que existía un gran "socavón" labrado en la piedra al que se accedía por unos escalones también labrados en la piedra. El lugar hoy se encuentra cubierto de tierra. La aparición de lucernas romanas parece indicar que este socavón podría tratarse de una cueva artificial a la que se entraba desde arriba, como las de la necrópolis de Carmona.Es lógico imaginar que esta parte interior del castillo fuese también utilizada con fines funerarios.
ALGUNAS CONCLUSIONES
La primera consideración a tener en cuenta es sobre la orientación de los hipogeos. Todos se hallan situados a lo largo de la línea del barranco con dirección Oeste (poniente) y frente a la muralla de Celti, al otro lado del arroyo de Las Moreras. Es curioso que en lado Sur y parte del lado Este hay altura y espacio suficiente para la realización de otros hipogeos, pero sólo en el Oeste se realizaron; El hipogeo de los Santos Mártires por su proximidad pertenecería a la misma necrópolis que los de la calle Cuevas.
Sobre la tipología de las construcciones se observan los siguientes tipos diferentes:
TIPO A: Hipogeos de incineración con lóculis en las tres paredes restantes a la de la puerta de acceso. A este tipo responden las dos cuevas de "Zalamea", la cueva de "Maria la Bigota" y la cueva de "la Tani" .
TIPO B: Hipogeos de incineración con lóculis en las paredes frontal e izquierda y arcosolio (enterramiento de cuerpo entero, inhumación) en la pared derecha. A este tipo responden la cueva "de la Mochuela" y cueva “de la Silencia”.
TIPO C: Hipogeos de inhumación con arcosolios. A este tipo responden la cueva "de Robledo Blanco" y la cueva "de Dolores Barco".
El ritual de la cremación es el predominante durante toda la República y los comienzos del Imperio, pero a partir del segundo tercio del S. II d. C. la inhumación comienza a hacer su aparición hasta que paulatinamente desaparecen los rituales de cremación.
De todas, la cueva de "Dolores Barco" (hoy dentro de la casa rural "La Muralla", recién inaugurada), presenta características individuales interesantes: en primer lugar nos encontramos con una antecámara, cosa que no ocurre en los demás, con un arcosolio que por su profundidad no pudo ser utilizado con fines de inhumación; desde esta antecámara se accede a la que sería la cámara funeraria propiamente dicha con dos grandes arcosolios de inhumación y en la pared derecha otro arcosolio con las mismas características que el de la cámara anterior. La diferencia de construcción como el hecho de que esta segunda cámara es rectangular con orientación Norte-Sur, también diferente al resto de los hipogeos. Tal vez estemos ante la tumba de una gran familia acomodada, o tal vez otro destino diferente al del enterramiento, como por ejemplo algún santuario de alguna divinidad de ultratumba dentro de la necrópolis.
Las reducidas dimensiones de la mayoría de los hipogeos hace pensar que para la celebración de las fiestas funerarias anuales (la "parentalia" o día del natalicio del difunto, o la “lemuria” o día de los difuntos) éstos debían de contar con un espacio delantero donde poder realizarlas; para ello podrían haber contado con muros de separación entre ellos de sillares o de “opus incertum”, que hoy habría desaparecido.
Con el cambio de población de la ciudad de Celti tras la época romana y visigoda, los habitantes se trasladan a lo que hoy es el barrio de la morería, que sería el interior de las murallas del Castillo poblado que parece ser Xoxabil (dentro del término de Almudawar Al Sadif), entre los castillo de Melbal (Malapié) al este y el de Almenara al Norte y el de Septefila (Setefilla) al noroeste, como bastiones defensivos (descritos, entre otros, por el geógrafo Al Idrisi en su itinerario de Córduba a Isbiliya).
Este poblado fortificado de lo que hoy es Peñaflor podía controlar el Guadalquivir (imaginaos esta construcción sola, para tener esa visión incluso hacia Almodóvar y en comunicación otros castillos en todas direcciones. (Las calles de la Fuente y Poveano bien podrían ser las puertas de Sevilla y Córdoba de las murallas).
El enorme promontorio de piedra caliza seguiría teniendo en sus faldas nuestras cuevas y habitado por familias más humildes fuera de las murallas a ambos lados, e incluso al otro lado del arroyo, en los restos de la antigua Celti por minorías como judíos y cristianos en el mundo musulmán andalusí. Véase el uso de la ermita y cueva de Los Santos Mártires en el lado este de dicho promontorio. Usado por cristianos arrianos como lugar de culto durante la etapa andalusí.
Fotografía de los años 50's de la ermita de los Santos Mártires, en la calle Blancaflor, todavía empedrada por entonces.Algunas noticias publicadas sobre nuestro municipio y las cuevas:
20/03/2011: Inauguración de la Cueva visitable "La Robledo": https://www.europapress.es/andalucia/turismo-00476/noticia-inaugurada-casa-cueva-robledo-penaflor-tumba-romana-recuperada-uso-turistico-20110320191048.html
25/07/2014: https://www.diariodesevilla.es/provincia/turismo-casas-cueva_0_828517167.html
21/12/2015: https://www.diariodesevilla.es/provincia/Dormir-antiguas-casas-romanas_0_984801531.html
Por último, quería hacer volar la imaginación usando la IA para intentar recrear aquel castillo y nuestras cuevas. No se ajusta ni a dimensiones ni proporciones, pero puede dar una idea de la visión del valle del Guadalquivir desde su promontorio. Desde la zona de "La Pared Blanca y calle San Pedro, podría tenerse una visión parecida del lateral del conjunto de cuevas y castillo.
Quizá la IA todavía no de resultados ajustados pero puede inspirarnos para avanzar sobre hipótesis y visiones históricas que aun no consideramos. A veces lo más simple puede darnos alguna respuesta.











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