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domingo, 20 de septiembre de 2026

El Conjunto arqueológico Casas-Cueva de Peñaflor: un patrimonio único con nombre de mujer

 Hace unos meses se fue, Trini Carranza Lopera, una de las últimas habitantes de una casa cueva del conjunto arqueológico casas cueva de Peñaflor.

Este enorme patrimonio, único en la comarca, solo tiene parecido en la necrópolis  de  Carmona,  aunque no exactamente, porque  allí  la mayoría de las cuevas artificiales presentan su acceso desde una apertura en el techo al ser subterráneo. Sí que la estructura de las cámara son parecidas, con la distribución de los lóculis (hornacinas de colocación de cenizas funerarias) en las paredes laterales y frontal.

Otras "cuevas" parecidas son las de la necrópolis de CARISSA-AÜRELIA (Espera-Bornos, Cádiz), donde se encuentran cuevas artificiales sobre una pared rocosa, al igual que en la calle Cuevas, pero poseen varias habitaciones interiores y suelen ser esféricas.

Nuestras cuevas forman parte junto con el "castillo" de otro conjunto mayor en el que ambos estarían integrados, ya que el conjunto de las cuevas se encuentra ubicado sobre la ladera Oeste del otero de piedra caliza en el que está asentado el castillo. No olvidar que al este de este peñasco está también la cueva que forma la ermita de los Santos Mártires.

Este otero se encuentra próximo a la orilla izquierda del arroyo "Moreras" y frente a la ladera Este del yacimiento arqueológico de Celti, siendo una de las zonas de necrópolis de esta ciudad romana o incluso anterior.

El conjunto arqueológico "calle de las Cuevas" está integrado por 8 cuevas artificiales y dos cuevas naturales sobre la vertiente Oeste del mencionado promontorio del castillo. Delante de las cuevas se encuentran las viviendas actualmente, aunque hubo épocas que la vivienda se limitaba a la propia cueva, exenta de construcción externa. 

La singularidad de las edificaciones, junto con 1as condiciones sociales y humanas de los habitantes de esta calle, al menos durante este último siglo, ha impreso un marcado carácter de identidad entre los vecinos. Por ello siempre se conocen como "cueva de" algún vecino que vivió en ella, bien por el largo tiempo en que la habitó, bien porque destacó en algún motivo. Esta singularidad se une a que toman el nombre de la última mujer que las habitó o más popular entre las que la ocuparon históricamente.

Tradicional vista de la calle de Las Cuevas (1958)
 

 Aún se podía ver la cueva sin construcción delante en 1984 . Foto Pepe Carranza.

Desde la parte mas alta de la calle a la mas baja, son las siguientes:

-Casa número 22. "Cueva de Ana la Gata". (cueva natural)

-Casa número 20. "Cuevas de Zalaméa". (Dos cuevas artificiales). 

Planta y alzado de la Cueva de la Zalamea. Dibujo del historiador J. F. López Muñoz.

-Casa número 16. "Cueva de María la Bigota". "Cueva de la Mochuela". (Dos cuevas artificiales).

-Numero 14. Sin  casa delante, actualmente está integrada en el patio del número 16. "Cueva de la Tani". (Cueva artificial)

-Numero 12. Sin  casa delante. "Cueva de  Robledo Blanco". (cueva municipal visitable)

-Casa numero 10. "Cueva de Anita la Silencia". (cueva natural)

-Casa numero 6. "Cueva  de  la  Alegría". (Cueva artificial)

-Casa número 4. "Cueva de Dolores Barco". (Cueva artificial)

Idílica vista de la calle de Las Cuevas, a la derecha, y del callejón del castillo, tras la Plaza Avenzoar. Se pueden ver las murallas de tapial y la fuente sobre la plaza. Una mujer dentro del castillo, el muchacho abrevando con su caballo y otro hombre con su burro baja la calle de las cuevas. 1960

Vista del interior de la cueva visitable de "La robledo" recién inaugurada y puesta en valor en 2011.

Vista de la calle de las Cuevas en dirección sur hace una década.

Además de estas, los vecinos también mencionan otra, que aunque fuera de la calle, se encuentra en la ladera sur de este monte, muy próxima a la cueva de "Dolores Barco", ya que está casi en la esquina del barranco con la calle Cuevas. Hoy se accedería a ella desde  la plaza  de  la  Constitución,  por  la  casa número 4. Es una cueva natural de unos tres metros de ancha, siendo conocida como "Cueva de Maria la de las cuevecillas". (para que me entendáis, la entrada estaba por debajo de la antigua tienda de "La Ciudad de Málaga" y más abajo vivía Juanito "El Rifaor")

La  utilización  de  cuevas  artificiales  como enterramiento están documentadas en la provincia desde el calcolítico, en las necrópolis de "Juan Corrales" (Gilena) y "Cerro del  Ojo" (Pedrera). Posteriormente, en la Edad del Cobre están documentadas en la necrópolis del Montegil (Morón de la Frontera), y suelen ser la evolución del uso de cuevas naturales para los enterramientos en culturas   más primitivas.

Probablemente las cuevas estuviesen asociadas simbólicamente con el mundo subterráneo e infernal con el que se rodeaba a todo lo relacionado con la muerte en la espiritualidad de estas civilizaciones.

Otras cuevas que existen como enterramientos en Peñaflor son las de de "Majasarta/ Majadas Altas",  donde han aparecido algunas cerámicas prehistóricas, aun por estudiar. Y no seria extraño que en las cuevas naturales y artificiales  que rodean  al  castillo  de  Almenara también pudieran tener el mismo uso.

Asimismo en la cima del promontorio,  en los terrenos  del  castillo  se  tiene  constancia de  la aparición de cerámica y se recuerda que existía un gran "socavón" labrado en la piedra al que se accedía por unos escalones también labrados en  la  piedra. El lugar hoy se encuentra cubierto de tierra. La  aparición de lucernas romanas parece indicar que este socavón podría tratarse de una cueva artificial  a la que se entraba desde arriba, como las de la necrópolis de Carmona.Es lógico imaginar que esta parte interior del castillo fuese también utilizada con fines funerarios.

ALGUNAS CONCLUSIONES

La primera consideración a tener en cuenta es sobre la orientación de los hipogeos. Todos se hallan  situados  a  lo  largo  de  la  línea  del barranco  con  dirección  Oeste   (poniente) y frente a la muralla de Celti, al otro lado del arroyo de Las Moreras.  Es curioso que en lado Sur y parte del lado Este hay altura y espacio suficiente para la realización de otros  hipogeos, pero  sólo  en  el  Oeste  se realizaron; El hipogeo de los Santos Mártires por su proximidad pertenecería a la misma necrópolis que los de la calle Cuevas.

Sobre  la  tipología  de  las  construcciones  se observan los siguientes tipos diferentes:

TIPO A: Hipogeos de incineración con lóculis en las tres paredes restantes a la de la puerta de acceso. A este tipo responden las dos cuevas de "Zalamea", la cueva de "Maria la Bigota" y la cueva de "la Tani" .

TIPO B: Hipogeos de incineración con lóculis en las paredes frontal e izquierda y arcosolio (enterramiento de cuerpo entero, inhumación) en la pared derecha. A este tipo responden la cueva "de la Mochuela" y cueva “de la Silencia”.

         TIPO C: Hipogeos de inhumación con arcosolios. A este tipo responden la cueva "de Robledo Blanco" y la cueva "de Dolores Barco". 

El ritual de la cremación es el predominante durante  toda  la  República  y  los  comienzos  del Imperio, pero a partir del segundo tercio del S. II  d.  C.  la  inhumación  comienza  a  hacer  su aparición hasta que paulatinamente desaparecen los rituales de cremación.

De todas, la cueva de "Dolores Barco" (hoy dentro de la casa rural "La Muralla", recién inaugurada), presenta características individuales interesantes: en primer lugar nos encontramos con una antecámara, cosa que no ocurre en los demás, con un arcosolio que por su profundidad no pudo ser utilizado con fines de inhumación; desde esta antecámara se accede a la que sería la cámara funeraria propiamente dicha con dos grandes arcosolios de inhumación y en la pared derecha otro arcosolio con las mismas características que el de la cámara anterior. La diferencia de construcción como el hecho de que esta segunda cámara es rectangular con orientación Norte-Sur, también diferente al resto de los hipogeos. Tal vez estemos ante la tumba de una gran familia acomodada, o tal vez otro destino diferente al del enterramiento, como por ejemplo algún santuario de alguna divinidad de ultratumba dentro de la necrópolis.

Las reducidas dimensiones de la mayoría de los hipogeos hace pensar que para la celebración de las fiestas funerarias anuales (la "parentalia" o día del natalicio del difunto,  o la “lemuria” o día de los difuntos) éstos debían de contar con un espacio   delantero donde poder realizarlas; para ello podrían haber contado con muros de separación entre ellos de sillares o de “opus incertum”, que hoy  habría  desaparecido.

Con el cambio de población de la ciudad de Celti tras la época romana y visigoda, los habitantes se trasladan a lo que hoy es el barrio de la morería, que sería el interior de las murallas del Castillo poblado que parece ser Xoxabil (dentro del término de Almudawar Al Sadif), entre los castillo de Melbal (Malapié) al este y el de Almenara al Norte y el de Septefila (Setefilla) al noroeste, como bastiones defensivos (descritos, entre otros, por el geógrafo Al Idrisi en su itinerario de Córduba a Isbiliya).

Este poblado fortificado de lo que hoy es Peñaflor podía controlar el Guadalquivir (imaginaos esta construcción sola, para tener esa visión incluso hacia Almodóvar y en comunicación otros castillos en todas direcciones. (Las calles de la Fuente y Poveano bien podrían ser las puertas de Sevilla y Córdoba de las murallas).

El enorme promontorio de piedra caliza seguiría teniendo en sus faldas nuestras cuevas y habitado por familias más humildes fuera de las murallas a ambos lados, e incluso al otro lado del arroyo, en los restos de la antigua Celti por minorías como judíos y cristianos en el mundo musulmán andalusí. Véase el uso de la ermita y cueva de Los Santos Mártires en el lado este de dicho promontorio. Usado por cristianos arrianos como lugar de culto durante la etapa andalusí.

Fotografía de los años 50's de la ermita de los Santos Mártires, en la calle Blancaflor, todavía empedrada por entonces.
 

Algunas noticias publicadas sobre nuestro municipio y las cuevas:

20/03/2011: Inauguración de la Cueva visitable "La Robledo": https://www.europapress.es/andalucia/turismo-00476/noticia-inaugurada-casa-cueva-robledo-penaflor-tumba-romana-recuperada-uso-turistico-20110320191048.html 

25/07/2014: https://www.diariodesevilla.es/provincia/turismo-casas-cueva_0_828517167.html 

21/12/2015: https://www.diariodesevilla.es/provincia/Dormir-antiguas-casas-romanas_0_984801531.html 

Por último, quería hacer volar la imaginación usando la IA para intentar recrear aquel castillo y nuestras cuevas. No se ajusta ni a dimensiones ni proporciones, pero puede dar una idea de la visión del valle del Guadalquivir desde su promontorio. Desde la zona de "La Pared Blanca y calle San Pedro, podría tenerse una visión parecida del lateral del conjunto de cuevas y castillo. 

Quizá la IA todavía no de resultados ajustados pero puede inspirarnos para avanzar sobre hipótesis y visiones históricas que aun no consideramos. A veces lo más simple puede darnos alguna respuesta.  


domingo, 13 de septiembre de 2026

"El carro": Un juego para cuando se paraban las faenas

 Desde pequeños, el ocio en cualquier pueblo andaluz se hacia en la calle, en convivencia con nuestros vecinos, en las puertas de nuestras casas y al fresco del atardecer en aquellos veranos eternos. Además, muchos recuerdan aquel tiempo en que todo se hacia en la calle y los niños bullían en la plaza de acá para allá, entre más de una travesura.

Allí todos recuerdan algunos de los juegos que los divertían y los integraban en aquella sociedad de los 50's, 60's y 70's en adelante. 

El "Fuera barrera" era una especie de juego de velocidad al estilo de "Las cuatro esquinas", y que usaban los vértices de la propia plaza de la iglesia para situar los puntos de "Salvado" o "casa".

Aquí un artículo de la Revista Almenara que habla precisamente de este juego de "Fuera Barrera" en la Plaza, escrito por Alonso Riejos. 


Otros juegos los probaban físicamente como "Linda, lindazo" (un poco agresivo), "Churro, media manga, mangotero", "La Bombilla" y la "Pídola" (con habilidad de salto), "Al Hierro caliente", "La Lima", "La rayuela o Tanga", y las niñas jugaban, aparte de la rayuela, al elástico, la comba, los malabares con pelotas, a las tiendas y cocinitas y con sus muñecas, muy preciadas en aquella época.

También compartían canicas, trompos o peonzas, el juego del hilo de lana con las manos y los del pillar, la cadena... y "Los Rompes" (pequeños cromos que a veces se sacaban de las cajas de cerilla o de colecciones de distintos temas).

De adultos, eran comunes las cartas (distintos juegos), el dominó (con gran afición en los bares) y a veces menos practicados las damas, el parchís y el tres en raya.

Pero el juego que nos trae hasta aquí es un juego también de tablero, aunque a veces incluso de este se carecía, y se dibujaba en el suelo como al jugar al tres en raya. Este juego es "El Carro". Con unas tabas, piedras o algo que se tuviese a mano se comenzaba el juego, colocando por turnos esas piedras en los puntos de cruces de rayas, intentando hacer una linea recta de tres e impidiendo que la hiciese el adversario.

 



Antonio Izquierdo Sánchez nos cuenta, lo mucho que se acuerda de Peñaflor y tanto que tiene por contarnos acerca de aquellos años de su infancia y juventud. Entre esos relatos, nos cuenta con cariño cómo jugaba al juego de "El Carro" cuando tenía algún momento libre en el tajo, cuando paraban al cigarro o a comer, hasta retomar la faena del campo. Él ha transmitido ese recuerdo y el juego a sus hijos y nietos, como podéis ver en el vídeo en su casa. Es para él una forma de revivir aquellos momentos en Peñaflor.

domingo, 9 de agosto de 2026

Vámonos a la romería, 100 años después. Cartel, revista y actos históricos

 Año 2026, año de la coronación canónica, coincidiendo con el centenario de la primera romería de Nuestra Señora de Villadiego. Este 14 de agosto será especial por la carga histórica que nos retrotrae a aquel 1926, con la primera venida desde la ermita. 

Para la conmemoración han sido multitud los actos celebrados a lo largo del año que culminó con la coronación en la plaza de España, en una multitudinaria ceremonia. Pero queda aún la romería, y previo a este evento que da luz verde a nuestras Feria y Fiestas mayores, la Virgen se ha presentado con una imagen como aquella otra de hace 100 años, imagen que ya publicó este blog pero nos gusta tanto rememorar. 







Para mostrar la esencia de este momento histórico, el cartelista elegido no había podido ser otro que José Antonio Guerrero, que ha visto los mil perfiles de nuestra patrona a través de su producción pictórica y culmina su obra con el cartel oficial de la romería, feria y fiestas patronales 2026. Con palabras del autor, han sido muchas horas pensando en cómo plasmar cada detalle y no dejar escapar nada de la esencia de 100 años. Era un compromiso enorme y al mismo tiempo un honor inmenso como artista y como peñaflorense y devoto.

A lo largo de la enorme "V" dorada que representa a la Virgen, se suceden imágenes a grafito de distintos momentos de la centenaria romería y sus momentos en el camino. la esplendorosa imagen de Nuestra Señora de Villadiego preside la obra ya coronada.

Este cartel es igualmente la portada de la revista de feria, en la que tengo el honor de participar y contribuir desde el grupo editorial desde hace bastantes años. 

Este año he querido innovar en mi artículo, pero sin perder el rigor histórico y el arraigo de nuestro pueblo, con una entrevista virtual a Blas Infante a través de la Inteligencia Artificial (aportando a esta sus ideas, escritos, filosofía para que pudiese ocupar su papel por un momento) para intentar indagar en su pensamiento hoy en día. Es de reseñar el artículo del hallazgo, de última hora, del expediente matrimonial de Blas Infante y nuestra Angustia García Parias; de mi buen amigo Juan José Toribio en el archivo arzobispal de Sevilla.


Queda solo desearos que paséis una buena romería y feria rodeado de los vuestros y, como siempre, fabricando recuerdos duraderos con momentos especiales. ¡Un abrazo!


martes, 28 de julio de 2026

Abuelos: la forja de la familia de Santiago Álvarez y Dolores Prieto.

 Este pasado fin de semana se celebró San Joaquín y Santa Ana, el día de todos los abuelos. Piezas fundamentales en los eslabones familiares, nuestros mayores atesoran esa sabiduría que solo dan los años y las experiencias vividas. Por ello es esencial escuchar más lo que nos pueden enseñar y, sobre todo, los que nos pueden mostrar de nuestra propia esencia. Los genes son muy fuertes y, como decía mi abuela: "se sale a las siete castas" (tenemos un poquito de todos nuestros antepasados).

Hoy quiero resaltar la imagen de dos personas que llegaron a Peñaflor para forjar una familia que hoy tienes multitud de ramas y seguro, todos reconoceréis.

Ellos son los abuelos de quien nos ofrecen sus antiguas pinturas, Dolores Álvarez.

En un pequeño camafeo se escondían estás imágenes de Santiago Álvarez y Dolores Prieto, nuestros protagonistas de hoy.

Ella era de Villaverde del Río y él de Castilblanco de los Arroyos.

La imagen es del día de su boda el año de 1921.


Con ayuda de la IA, he conseguido fundir la foto y que más de cien años después de vuelvan a dar la mano como aquel día.


Y seguimos para revivir e incluso crear ese recuerdo del esperado día para ambos.

Vivieron en lo que hoy es el final de la calle San Cristóbal, donde hemos conocido siempre a Juana "la de Centimito" y su casa abarcaba la que hoy es aún casa de Dolores Álvarez, su nieta, y el gran almacén de los hermanos Toribio, que era un Polvero suyo donde trabajaban sus hijos José y Gabriel, entre otros.

Esta familia enraizó en Peñaflor y engendró a muchos descendientes que hoy perviven aquí, como la propia Dolores, Ana Álvarez (mujer de Juan García el carpintero) e hijas, Santiago "el del Chalet", Dolores (mujer de José Carmona y de quien proceden las pinturas), Reyes (mujer de Moisés Ruiz) y Dolores (mujer de J. A. Segovia) o Antonio y Rafa Álvarez (de quienes serían sus bisabuelos), entre otros...

Recuerda Dolores que los días de Santiago siempre era una fiesta en casa pues eran varios los que se llamaron así en su familia.

Igualmente el viernes de Dolores, en plena Semana Santa, también era celebrado por ser la onomástica de la abuela.

Me cuenta que Moisés (padre del anterior) era uno más en su familia y se crío con sus tíos como si fuera tal.

Con su abuela, nos cuenta que en Navidad siempre hacían juntas unas tortas de manteca de cerdo y las llevaban al horno por varias docenas, pero que cuando llegaban faltaban un montón porque por el camino se las comía, incluso crudas.

No quería dejar pasar la oportunidad para ofrecer a su familia un bello recuerdo-homenaje para que puedan verlos de nuevo en movimiento:

¡Que la memoria de nuestros abuelos nos dure para siempre!

domingo, 31 de mayo de 2026

Oda a la mujer rural

 Este pasado mes de mayo eha sido un mes de muchas conmemoraciones y eventos, de comuniones, Coronación y centenario, del mes de María, de cruces, de San Isidro...

Muchos eventos que han engalanado nuestro pueblo e incluso su historia.

Pero, como en la vida misma, detrás han estado las manos de muchísimas mujeres de nuestro pueblo que, con convicción y silencio, lo han hecho posible.

Por eso hoy os traigo mi contribución a la revista de feria de Vegas de Almenara, donde no he querido dejar pasar la oportunidad de homenajear a esas mujeres que pusieron en pie una casa en aquella "nada" de los inicios de nuestras pedanías. Las que organizaban la casa y los numerosos hijos e incluso acompañaban en las tareas del campo.

Escrito con cariño y un toque lorquiano, espero que os guste:

Oda a la mujer rural de los pueblos de colonos


Bajo el cielo de cal y de trigo

camina la mujer de los surcos.

Tiene la luna prendida en el pelo

y el polvo dorado en los hombros.


Madruga con el gallo primero,

cuando el campo aún sueña despacio;

lleva pan, silencio y paciencia

en la cesta pequeña del brazo.


Sus manos saben de acequias,

de ropa lavada en el frío,

de la lumbre que guarda la casa

cuando el viento se vuelve cuchillo.


Mujer de pueblo nuevo y de tierra vieja,

hija del barro y del agua clara,

la noche le borda en los ojos

estrellas de siembra callada.


Mientras el hombre ara los campos

ella levanta los días:

con pan, con voz, con ternura

y con la sal de la vida.


Ay, mujer de los pueblos blancos,

de calles cortas y cal encendida,

tu nombre no está en los libros

pero florece en la harina.


Porque en cada puerta abierta

y en cada niño que canta,

hay un trocito de tu sombra

sosteniendo la mañana.


domingo, 24 de mayo de 2026

Intentando dominar el arroyo

Peñaflor es un lugar privilegiado por sus aguas de ríos, arroyos fuentes y manantiales, al estar al pie de la sierra Morena sevillana. Está circunstancia, igual que ocurre en lugares como los que bañan ríos como el Nilo, suponen una constante adaptación a las crecidas y sequías. Nuestro Guadalquivir nos somete igualmente, como aquella vez de 1963 cuando cambió su curso en la enorme crecida y acabó dejando a Peñaflor sin fluido eléctrico que nos proporcionaba la dinamo hidroeléctrica de la aceña de la fábrica de harinas.

El arroyo de las Moreras, antes nombrado "de Tablada", ha sido también otro ente incontrolable que teníamos que dominar, acabando por abovedarlo bajo lo que hoy es la calle Arroyo, o más bien sobre sus casas.

Cuando una serie de factores alteró su caudal en 1989 se produjo la mayor riada sufrida por nosotros, recorriendo está calle y llevándose todo a su paso.

Como dicen los mayores, los ríos y arroyos siempre pedirán lo que es suyo. ¡Esperemos que ya sea benévolo con nosotros!


 Está emblemática foto, que nos proporciona Carlos Jurado, corresponde a las obras de abovedado en la calle Arroyo, exactamente a la espalda de la casa de la familia Parias, más o menos donde está hoy la cochera municipal del ayuntamiento. Se puede apreciar la obra de un pequeño puente de piedra que quedó oculta tras tapar el cauce, como le ocurrió a otros pasos e incluso a la recordada fuente "del Médico".


 Esta otra foto nos la proporcionó en su día José Manuel Higuera de una publicación en la enciclopedia Larousse. Hay muy pocas imágenes de esta zona precisamente porque la riada del 89 se llevó muchos recuerdos de sus casas.

Está foto es precisamente del mismo lugar de la calle Arroyo en la gran avenida del Guadalquivir el 17 de febrero de 1963.


Aquí hemos una imagen de una zona en la que se hizo una gran estructura para el abovedado del arroyo de la Moreras y muchos hombres de Peñaflor contribuyeron a ella.

Nuestro patrimonio hídrico es aún un desconocido para la mayoría, pero ya hay iniciativas importantes para ponerlo en valor. Desde la prehistoria este rincón ha sido privilegiado para aquellos primeros habitantes de nuestro término.
 

domingo, 10 de mayo de 2026

El día histórico de la coronación canónica de Nuestra Señora de Villadiego de Peñaflor (9 de mayo de 2026)

 Ayer, 9 de mayo de 2026, volvimos a vivir un a día histórico en Peñaflor: La coronación canónica de Ntra. Sra. de Villadiego. Una ceremonia cargada de significado en la plaza de España, fuera del templo, pero llena más que nunca de devoción y acompañamiento de hermandades cercanas, sacerdotes y nuestro arzobispo, encargado de hacer el gesto simbólico de imponerle la corona a nuestra Patrona.

A los cientos de sillas con papeleta de sitio y las decenas de presentes más se sumaban las autoridades, costaleros, representantes de hermandades de aquí y de muchos otros pueblos que rendían hoy pleitesía a nuestra imagen y a este acto histórico. En palabras del arzobispo, unas dos mil personas estuvieron presente en este magno evento. Además estuvieron arropando la banda de las Cigarreras, culmen de la música cofrade sevillana, así como la banda de nuestro padre Jesús Nazareno, propia de nuestro pueblo durante el rosario matutino. Se escuchó la sevillana desde el balcón del ayuntamiento de la garganta de Manuel Cribaño "el niño de Peñaflor" y, desde la casa propia del hermano mayor actual, José Antonio Villanueva, cantó una saeta la cantante de copla Joana Jiménez. Interpretó la Salve en honor a la Santísima Virgen de Villadiego Coronada.

El acto fue retransmitido en directo en streaming por las redes gracias al trabajo audiovisual de La Vega TV y así pudieron disfrutar del acto trascendental las personas que no pudieron desplazarse o viven lejos de nuestro pueblo está gran devoción.

Las calles amanecieron engalanadas como nunca, ya que el recorrido pasaría por calles que nunca La vieron antes, como el barrio de La Morería, o la calle Ruiz Osuna, antigua Del Trabuco. Los balcones eran todo un espectáculo de detalles para la virgen, como banderolas, adornos florales o imágenes y pinturas como la de la casa de Sabina y Antonio en la calle Largo y la calle del Trabuco en que los vecinos se unieron para engalanarla, incluso con fotos de antiguas romerías. Peñaflor se volcó con esta cita histórica.

Momento cúlmine de la ceremonia en el que el arzobispo coloca la corona canónicamente a nuestra Virgen de Villadiego.


El sacerdote, con sotana de gala, frente a la imagen recién colocada en la plaza.

Muchas mujeres de mantilla custodiaban la imagen desde las seis de la tarde, cuando se colocó sobre el escenario de la plaza.

Espectacular fotografía de José Muñoz previa a la coronación, en el altar de la iglesia de San Pedro. Al fondo la pintura de la Santa Cena del sagrario de dicha parroquia.

La corona llegó en andas a manos de las camareras de la Virgen.

Petaladas en la calle Ruiz Osuna, calle del Trabuco engalanada.

Manuel Cribaño cantando desde el balcón del ayuntamiento.

Al anochecer, ya de regreso por la calle Largo.

Insólita imagen por el Vallejos de Povedano

Imagen posterior a su regreso a la parroquia, ya coronada.

El cielo dio tregua para presenciar la coronación canónica.

Otras imágenes reseñables:
Días previos con la presentación de la corona en la parroquia casi irreconocible con los adornos.

Los costaleros de la Virgen, alma mater de sus pasos por nuestro pueblo. Son sus pies y sobre sus hombros descansa la devoción plena.

Con la corona previa a la ceremonia culmen. Una donación exquisita para verla siempre coronada de Fe.


Cartel del Santo Rosario vespertino del mismo día. Curiosidad de tener presente las reliquias de la antigua imagen.

Cartel de la coronación canónica. La Virgen con la corona en sus manos.


Anuncio de la retransmisión del evento.

En el siguiente enlace podréis ver una noticia posterior al evento con palabras del propio arzobispo:



Antonio Moreno Dozo compuso está obra para la ocasión e interpretada por la Banda Musical de las Cigarreras de Sevilla. Os dejo el enlace: Virgen de Villadiego Coronada


No dudéis que hemos vivido una parte de nuestra historia y cultura. 

domingo, 26 de abril de 2026

Peñaflor: Un nudo de caminos y civilizaciones

 Nuestro término ha sido, desde tiempo inmemorial, un lugar de paso entre centros de poder como pudo ser la Colonia Patricia Corduba e Hispalis, por el margen derecho del río Baetis; o la Vía entre Astigi (Écija) y Emérita Augusta (Mérida) descrita por Antonino y que atraviesa el río por el vado natural de Palma. Tramos de esta calzada romana aún pueden apreciarse dentro de su trazado por la finca Almenara y va hacia el norte atravesando la Sierra Morena (Mons Marianus) por la Puebla de los infantes (Canabula), Constantina (Lacuni Murgui?) y Casa de la Reina (Regina), entre otros...

Esta última Calzada que viene de Écija, transcurre paralela al curso del Síngilis (Genil) hasta su desembocadura en el Baetis (Guadalquivir), entre Palma del Río y Peñaflor.

Arte conceptual de la idea de Peñaflor como nudo de civilizaciones y comunicación a lo largo de la historia.

Mapa de 1890 de la Exploración arqueológica del Guadalquivir desde Córdoba a Sevilla, donde hay indicación de poblaciones, ruinas, cursos fluviales y vías de comunicación. Pertenece al Fondo de Jorge Bonsor del Archivo General de Andalucía. Anota nombres como Celti, Fuentes del Pez, Villadiego, La Botica, cortijo de La Vega, Castillo de Almenara. Con linea discontinua dibuja el acueducto romano a Celti con dos ramales y la vía desde Écija a Mérida. A lápiz, casi imperceptible, el nombre Al Djarf en Peñaflor.  Soxabil lo coloca más al este del Retortillo, aunque yo creo que es Peñaflor, y Al Djarf Villadiego.

Más información aquí ⤵️

Mapa del curso del Guadalquivir con el nombre de los pueblos de la zona y la linea divisoria de las provincias de Córdoba y Sevilla.

mapa de la Bética romana con el nombre de los pueblos más relevantes y de las principales vías, como la de Ecija (Astigi) a Mérida (Emérita), pasando por Peñaflor (Celti). Se puede apreciar el nudo de caminos que representamos.

plano de nuestro término señalando los 4 castillos conocidos, todos con pasado andalusí.

Mapa del curso del Gad-Al-Kavir con los topínmos romanos y andalusíes de los pueblos cercanos.

Poco se habla, sin embargo, de la importancia estratégica de Peñaflor en la época andalusí, siendo igualmente el paso natural por el margen norte del río grande Guadi-Al-Kavir (الوادي الكبير) entre Qurtuba (قرطبة) e Isbiliya (شبيليّة). Seguramente por entonces perteneceríamos a la cora de Istiya (Écija) y en otras ocasiones a la de Isbiliya. Estos dos grandes ríos fueran seguramente los que transportaran casi toda la mercancía de la zona como si de auténticas autovías de comunicación se tratasen.

Conocemos que ya por entonces existía el castillo de Melbal o Malabal (Toledillo), que luego derivaría en Malapiel (que se nombraban tal cual el río que lo bordeaba (Melbal/Tortillo/ Retortillo); el castillo de Al-Manara (Almenara) y al menos otros más en nuestro término (mayor que el de hoy en día) que son el propio del poblamiento Xoxabil y el castillo de al Djarf.

Por este periodo primigenio de al-Ándalus se conoce que se asienta aquí una tribu bereber llamada Al-Sadif, que da nombre a la zona como Al-Mudawar (Monte redondo) Al Sadif, para distinguirlo de la otra Almodovar (Al-Adna) la cercana... a la capital cordobesa. También que al poblamiento se le llama Qaria Binnash (Aldea de las peñas) lo que es probable que fuese de donde posteriormente tomaramos el nombre actual de Peña-Flor. Incluso hay registros de un barrio singular en este pueblo al lado oeste del arroyo (Tablada/Moreras) llamado Rakakin (barrio de las columnas) que haría referencia a las ruinas todavía bastante visibles de la ciudad romana de Celti, entre la zona de pared blanca (Monclova-Mont columnae) y la Viña (Zona del Foro). Muy curioso este último nombre donde nunca hubo vides/ viñas y se pronuncia tan parecido a aquel topónimo Al-Binniash.

Muhammad al-Idrisi escribe en Sicilia, a mediados del siglo XII, una descripción geográfica de nuestra Península y de este texto tenemos la descripción toponímica de la zona, que se recorría a pie o caballo en tres jornadas entre Córdoba y Sevilla. 120-140 km a razón de 20 o 25 km, hasta cada parada.

Itinerario de Sevilla a Córdoba por el río Guadalquivir: "El que quiera ir por agua de Sevilla a Córdoba, se embarca en el río y lo remonta, pasando por los molinos de az-Zarada, por el recodo de la mansión de Aban, por Cantillana, por Alcolea, por Lora, por el fuerte de al-Djarf, por Soxabil, por la confluencia del río Melbál, por el fuerte de Almodóvar... después de los cuales se llega a Córdoba".

Una vez identificados río y fortaleza de Melbal, se reduce el espacio donde hay que localizar el resto de los topónimos. Los ribereños del Guadalquivir entre Lora y la confluencia del Melbál son el fuerte al-Djarf y el gran pueblo de Soxabil, y los no ribereños la aldea de Sadif y el fuerte
de Melbal. 

Centrándonos en el castillo de Al Djarf, según el historiador Dubler, es el castillo del
hoyo (al-yawf), hay otra referencia en la crónica de los primeros sultanes de la dinastía almohade en Africa y España: En la primavera del ario 1.173 salió de Ávila un fuerte contingente de tropas castellanas mandadas por el viejo conde Gimeno, a quien los musulmanes apodaban el Giboso, con objeto de efectuar una incursión en territorio musulmán. "Llegó con su tropa miserable al Guadalquivir, y lo cruzó con sus infieles y sus batallones por el vado que hay entre el castillo de Palma y el castillo de al-Yaraf, sobre el sepulcro conocido por —sepulcro del mártir extranjero— y lanzó sus algaras por el lado de Ecija" (La hoyada/ hoyo/ llano, estaría en la confluencia el Genil donde terminaba el territorio del llano).

A mediados del siglo XVIII aun se conservaba un castillo arruinado en la actual ermita de Villadiego que linda con la hoyada del primer meandro del Guadalquivir, al Oeste de Peñaflor, bien pudiendo ser este "castillo del Hoyo."

Como vemos en este intrincado periodo histórico, que continuaremos en otra ocasión, tenemos mucho que ver como punto de encuentro... y desencuentros, por ser ese nudo de comunicación y de sucesivas civilizaciones que, sin duda, dejaron su impronta en nuestra esencia.