Peñaflor es un lugar privilegiado por sus aguas de ríos, arroyos fuentes y manantiales, al estar al pie de la sierra Morena sevillana. Está circunstancia, igual que ocurre en lugares como los que bañan ríos como el Nilo, suponen una constante adaptación a las crecidas y sequías. Nuestro Guadalquivir nos somete igualmente, como aquella vez de 1963 cuando cambió su curso en la enorme crecida y acabó dejando a Peñaflor sin fluido eléctrico que nos proporcionaba la dinamo hidroeléctrica de la aceña de la fábrica de harinas.
El arroyo de las Moreras, antes nombrado "de Tablada", ha sido también otro ente incontrolable que teníamos que dominar, acabando por abovedarlo bajo lo que hoy es la calle Arroyo, o más bien sobre sus casas.
Cuando una serie de factores alteró su caudal en 1989 se produjo la mayor riada sufrida por nosotros, recorriendo está calle y llevándose todo a su paso.
Como dicen los mayores, los ríos y arroyos siempre pedirán lo que es suyo. ¡Esperemos que ya sea benévolo con nosotros!
Está emblemática foto, que nos proporciona Carlos Jurado, corresponde a las obras de abovedado en la calle Arroyo, exactamente a la espalda de la casa de la familia Parias, más o menos donde está hoy la cochera municipal del ayuntamiento. Se puede apreciar la obra de un pequeño puente de piedra que quedó oculta tras tapar el cauce, como le ocurrió a otros pasos e incluso a la recordada fuente "del Médico".
Esta otra foto nos la proporcionó en su día José Manuel Higuera de una publicación en la enciclopedia Larousse. Hay muy pocas imágenes de esta zona precisamente porque la riada del 89 se llevó muchos recuerdos de sus casas.Está foto es precisamente del mismo lugar de la calle Arroyo en la gran avenida del Guadalquivir el 17 de febrero de 1963.
Aquí hemos una imagen de una zona en la que se hizo una gran estructura para el abovedado del arroyo de la Moreras y muchos hombres de Peñaflor contribuyeron a ella.

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