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domingo, 22 de noviembre de 2020

La mujer en nuestros pueblos: Un papel fundamental

 Estamos llegando a una fecha señalada en el calendario (25N) día marcado por la lucha contra la lacra social que aún persiste de la Violencia de Género. Creo que una buena forma de luchar contra esto es hacer visible a todas esas mujeres que son tan importantes en nuestras vidas (abuelas, madres, hermanas e hijas, entre otras) y que son tan importantes en la vida de nuestros pueblos.

Parece que hoy en día esa imagen de la mujer rural se va superando, gracias a la independencia económica y el acceso a los estudios y trabajos en condiciones más igualitarias. Pero hay mucho camino que recorrer aún, no solo en los pueblos sino en la propia mente de la sociedad. Aún se sigue viendo con recelo que la mujer sea la que traiga el principal sustento al hogar o que simplemente se repartan las tareas de la casa y la crianza de los hijos (en todos los aspectos) sea cosa de la madre pero igualmente del padre.

Desde el nacimiento, la mujer rural ha venido siendo muy condicionada con los prejuicios sobre sus normas de comportamiento y conducta, sus limitaciones sociales y sus deberes impuestos. "Las niñas de rosa y los niños de azul". Menos mal que la sociedad está empezando a superar la imposición de roles tan marcados y que la limitación sea las aspiraciones personales de cada uno y sus necesidades.

en esta foto la abuela Concha (del bar de Dionisio y Concha) con uno de sus nietos, hijos de Conchi Osuna (aún se conoce como la mujer de Pepe "El fontanero").

Conchi García Osuna, sonriente con ropa hecha por las mujeres de su casa. Ha sido la generación que ha podido estudiar plenamente y actualmente tiene un trabajo bien remunerado y reconocido. Tanto su hermana como sus hermanos han podido desarrollar sus estudios y trabajar en igualdad de condiciones. Su madre me contó que estudió cuanto pudo gracias a aquellas cátedras ambulantes de la etapa franquista, hasta el límite de conocimientos que le ofrecían. 

¿Hasta dónde hubiesen llegado nuestros abuelos y abuelas de tener las oportunidades de hoy en día?

La escuela hasta los 70's estaba separada por sexos e incluso el curriculum educativo estaba condicionando desde la cuna a cada sexo. En las partidas de nacimiento a las madres "amas de casa" se les ponía, al referirse a su trabajo "Propios de su sexo".

En la enseñanza rural, como en la de los pueblos de colonos, a los niños se les educaba en labores del campo y de desarrollo rural y a las niñas (futuras amas de casa) en labores de cocina, costura, crianza de los hijos, etc. Hoy en día se ve muy lejano, pero ¡hace solo 50 años de aquella forma de entender la sociedad!

En el convento de San Luis del Monte, al ocuparlo la congregación de las hermanas de la Cruz, disponíamos de una escuela y hogar para niñas. En la planta de arriba estaban las dependencias y las habitaciones de estas niñas necesitadas y huérfanas. Las educaban religiosamente y en esas "labores propias de su sexo"

Arriba están, de izquierda a derecha: Elena Bello, Ana Mari Mendoza, Concha Linares, Margarita Reina, Matilde Chica, Manoli Triguito, Mari Carranza, Rosarito Bravo, Loli Carranza y Antoñita.
Abajo: Teresa Mendoza, Paqui Naranjo, Rosarito García Ortega, Aurelina Mallén, Paqui Mijes y Rosarito Bajo.

Casi sin darnos cuenta, la sociedad nos educa para las labores asignadas e impuestas para cada sexo. A los niños se les regala camiones, balones, pistolas, motos de batería... y a las niñas cocinitas, muñecas, maquillaje...

Muy pronto, con corta edad, se les asignaba la ayuda en la crianza de sus hermanos y otros niños del entorno, cosa que a los niños varones, no. 

Aquí la niña Soledad Sepúlveda sujeta el carro de Conchi García Osuna. a su lado su hermano Desiderio, junto con la abuela Concha y su madre Conchi Osuna por la carretera de Lora del río, a la salida oeste de Peñaflor.

Pronto, ¡muy pronto! las niñas, sobre todo si eran las hermanas mayores, se dedicaban a cuidar a los más pequeños... más si eran familia numerosa... y dejaban de ir al colegio para ayudar en esto y en las labores del hogar, sino ir también a traer un sustento al campo o "sirviendo" en alguna casa como criada, cocinera...

Aquí Conchi Osuna en la escalera del bar de su padres, en la calle actual Federico García Lorca, cuando era adolescente. Todavía porta una muñeca de su infancia. El paso de niña a mujer era muy rápido para las féminas de aquellos años.

Además de las labores del hogar, las jóvenes de la casa debían ayudar al sustento familiar yendo a trabajar al campo. Se las apreciaba mucho por su delicadez en la manipulación como por ejemplo recolectando algodón o entresacando trigo. Aquí está sonriente Isabel Rodríguez "Polvorilla" junto con su padre y hermano en el trigo.

 
La educación las había hecho felices siendo útiles en el hogar y, aunque debían tener la autorización de sus maridos para poder comprar cualquier cosa para su casa, recibieron con ilusión su primera labadora... que al menos mitigaría la tediosa labor de labar en la pila o incluso en el arroyo. Eso fue cuando el agua corriente llegó a Peñaflor y no tenían que traerlas desde las fuentes públicas. Aquí Isabel Rodríguez posando junto con una labadora de tambir superior de aquella época de los 70's.

  

Una de las labores que más disfrutaban las mujeres de entonces era la costura y los trabajos manuales. Con la profesionalización y el reparto de tareas del hogar y el trabajo fuera de casa, estas labores han quedado relegadas, por lo que muchas costosas labores como el ganchillo, el punto de cruz o el encaje de bolillos se está perdiendo de los pueblos. Solo las manos expertas de aquellas mujeres de entonces conservan esas técnicas intactas, aunque con la edad la vista es lo que impide que prosigan con tan minuciosa labor.

Había trabajos a los que sí accedían, pero en contadas ocasiones, las mujeres de los años 50's, 60's y 70's. Eran las labores de educación, como maestras, y cuidados, como la enfermeras. Aquí las hermanas Carranza Carmona conocidas como "Las Celestinas" en su labor del auxilio social junto con una bandera española de la época. 
La señorita María llevaba las niñas de catequesis hacia misa. Además de lecciones en la escuela, enseñaba normas y valores y otros saberes como la costura.

 
En las celebraciones religiosas desempeñan una labor especial desde siempre, aunque oficialmente no ocupen el lugar que merecen. Aquí unas devotas llevando la cruz de guía en el regreso de nuestra patrona a su ermita. Una de Ellas es Ana Carranza "Celestina" junto a su hermana y otras amigas. año 1948. 
El velo y la longitud de la falda eran una imposición de decoro social en las mujeres hasta hace no mucho tiempo en los pueblos, sobre todo en celebraciones religiosas. Con el aperturismo de los 70's apareció la minifalda, el bañador y los bikinis y, aunque parezca extraño, se pudieron poner pantalones por primera vez sin ser mal vistas por la sociedad. Una de las mujeres que primero vi con pantalones fue mi tía Concha Mármol, que vivió siempre soltera y trabajó sirviendo en Madrid, hasta su regreso a Peñaflor. Otra cosa mal vista eran detalles como ir sola, no estar casada a cierta edad o beber y fumar en público... cosa que por supuesto a los hombres le suponía todo lo contrario... reconocimiento.

También aprendían oficios y labores para llevar un dinero extra a casa a la vez que socializaban con el resto de mujeres. Aquí en la costura de "La Nieves" en 1961 en la que están entre otras: Francisquita Naranjo, Paquita Ávila, Nieves Ávila, Carmelita y Aurora

El ocio femenino también pasaba por la moda y la costura y otras aficiones que estaban bien vistas. Siempre en grupos del mismo sexo... hasta aquella canción de "los chicos con las chiiiicas... quieren estar... quieren vivir..." que vino en la era del cambio, la escuela mixta, la democracia...

Uno de los días grandes para las jóvenes de nuestro pueblo era la cabalgata de Reyes y el papel de Estrella de la Ilusión, algo parecido como "Reina de la Fantasía o de la Belleza" a nivel local.


 
La ilusión en sus caras el día que se sienten princesas como damas de la cabalgata de Reyes. Un momento muy especial para las jóvenes amigas: La coronación de la Estrella de la Ilusión en la Cabalgata de Reyes Magos. Aquí Loli Moya como Estrella y sus damas de honor Rosario García, Paula Gómez Rosado, Oliva Muñoz Muros y Carmelita Sánchez, Elisa Ramírez, Trini Cruz y Paqui Fernández Mármol.

 
 Las calles se llenaban al atardecer de risas, canciones y fragancias frescas de las jóvenes que iban a dar su paseo hasta la estación, el cine Bello o el de Meléndez, o hacia el río y las piedras negras.
En esta bonita foto de Antoñita García, en el centro, junto a Matilde conversando por la calle Nicolás Benito (En la puerta de la tienda de "El Portugués") entre otras amigas. Al fondo están Manuel Limones y su entonces novia y luego esposa Chani.
 
 
Aquí tres grandes mujeres y madres: Trinidad Buenafuente, Concha García (su madre) y Conchi Osuna, limpiando los peces que tan famosos eran en el pueblo. El adobo y frito del bar de Concha era un manjar y muy apreciados por la cuadrilla de mineros que bajaba desde la preciosa a comer para volver luego al tajo.
 
Sea como fuera, las mujeres  han sido y seguirán siendo el pilar fundamental de nuestra sociedad y nuestras casas, aunque ya trabajen fuera de casa y compartamos todas las labores del hogar e hijos. Aún quedan las abuelas y madres que organizan todo con precisión, ejerciendo veinte trabajos en uno solo. 
Ellas, abuelas, madres, hermanas e hijas y nietas, siempre tan bellas, tan fuertes, tan sabias...

domingo, 15 de noviembre de 2020

Que ruede el balón y la ilusión... metámosle el gol definitivo al virus

 Impensable sonaría, para quien lo escuchara en el pasado, la trajedia en todos los sentidos que ha supuesto esta pandemia. Pero si algunos están siendo olvidados son nuestros niños. Esos héroes bajitos que se han adaptado desde el primer minuto a las circunstancias, pero que han sufrido más que nadie este radical cambio. Necesitan más que ningún otro jugar, moverse, divertirse... y sin embargo son los primeros que no se quitan nunca la mascarilla y respetan al máximo unas normas que cambian día a día.

Ojalá llegue pronto la ansiada cura contra este virus y todo vuelva más o menos a la normalidad.

Un aspecto enormemente afectado es el contacto personal, las muestras de cariño... pero también el ocio y, dentor de este, el deporte.

El fútbol amateur y de base ha quedado relegado por el riesgo de contagio y con él (y los demás deportes de base) se está perdiendo una gran cantidad de valores sociales y necesarios para el crecimiento y evolución del niño.

La historia de esta foto se remonta mucho más atrás de ella, cuando el fútbol en Peñaflor comenzaba en las calles y plazas del pueblo, con un balón casi de trapo y muuuucha ilusión. Determinados aficionados reunían a veces un equipo como un entrenador, siendo a veces un Salesiano que venía de Palma en su moto, otras el cura de pueblo y las más un padre de algún niño. En esos momentos se inculcaba la pasión por el deporte rey y los grandes valores que aporta.

Antes del campo de albero y lima, la plaza de la estación, un terreno recien arado en "los corcho", hoy parte de la barriada de la Expo" o incluso la zona inclinada y descampada que hoy forman las Calles La Vereda y la Carrera eran el mejor terreno de juego. Luego vino el campo de las Teresas, donde debutó oficialmente el U. D. Peñaflor por primera vez federado y el Atlético Peñaflor desde juveniles.

En 1983 se construyó el polideportivo municipal en torno al campo de fútbol de albero y también la pista de fútbol sala de cemento pulido.

En todos aquellos años los sueños por ser como su estrella del balón impulsó a muchos de nuestros niños a jugar incansables donde fuese.

Este equipo infantil se llamó "Celti" y su entrenador fue Clemente León, Padre de Toni León, quien ha entrenado en la actualidad a nuestro equipo de fútbol senior.

Los jugadores de aquel equipo de esta foto son, de izquierda a derecha y de arriba abajo:

Manuel León "Curichi", Francisco García Villarino "Chupa", Eugenio, Antonio Polonio, Rafael G., Jesús Mateo, Francis Pozas, Francisco Carmona, Juan Carmona Barea, José Carranza "Lobo", Jose Manuel Parra y Domingo Villanueva.

F. Alberto Rosa Rey, Francisco Osuna "Bertoni", Enrique Gómez, Manolo "Chirolo", Jose Luis Verá Cruz "Tolito", Vicente Rodríguez "Mollete", Antúnez, Toni león, Antonio Cruz Ruiz "Pantera", Francisco Genicio "Patrana" y Pepín Barrera.

De aquellos tiempos anteriores os traigo esta foto en la que Don Manuel "sacerdote Salesiano de Palma del Río" organizó a los más jóvnees de Peñaflor e incluso los llevó a algún que otro amistoso futbolístico.

Aquí, posando en una foto fuera de Peñaflor a mediado de los 60's están: El portero Luis González, Antonio Rosa León, Moisés Ruiz, Lorenzo Lopera, Julio Muñoz, Manuel Camacho, José Antonio Machío, D. Manuel "el cura".
Abajo: Rafalín Carranza, Pepe Muñoz "Chinela", Alonso Riejos, Juan Márquez y Antonio Lopera.


domingo, 8 de noviembre de 2020

Porque el día de Almenara es una de nuestras fiestas grandes

 Cuando la semana pasada pusimos los recuerdos de pasados días de todos los Santos, seguramente os saltarían los recuerdos de esos días que permanecían empolvados en un rincón de vuestra mente. Y es que es magnífico recordar y desempolvar aquellos momentos, aquellas personas que quizá hoy ya nos faltan y sobre todo tantas y tantas anécdotas que hacen del día de almenara una experiencia inolvidable.

Os pedí también que sigáis aportando fotos de esos días especiales y asi lo habéis hecho, por lo que hoy os ofrezco algunas de ellas y a la vez os animo que sigais con esta iniciativa. ¡Hay cabida para todas en nuestra historia peñaflorense!

El 1 de noviembre de 1960 estaba Mari Carmen (mujer de José Milán, quien escribió sus memorias en una pasada entrada) junto con la familia de Mari Carmen, "Los Bueno". Joaquín "El bueno" era el abuelo de ella, lo reconocemos sentado en primer plano y a su mujer sentada en la silla por encima de él.
En esta otra del 1 de noviembre de 1965 están josé Milán Jordán y su mujer Mari Carmen, junto con la familia de Andrés Saravia. La niña pequeña con la bicicleta es Paqui Saravia.
Este día 1 de noviembre es en 1961 y están: José Milán, Mari Carmen (su mujer, la segunda por la izquierda) y la familia Carranza más algunos amigos que se agregaron a la foto.
Esta foto de Mercedes García Carmona. Están en ella: la familia de la mujer de Manolo Sanabria, Antonio Campos, Charo Campos, Juan José Campos, Mercedes García Carmona, Magdalena "Baltasar", María Carmona Díaz, Mercedes Carmona Díaz, Mercedes y Lolita Copete... entre otros en los años 60's.

En esta foto de principios de los 60's Mari Carmen ha querido resaltar como se conocían entre sí estos jóvenes: Carmelo "Sietemuelles", Luisa y Alonso "Galgo Blanco", Juana "la Copeta", Ella Mari Carmen "la del Bueno" y Filo de la Puebla. Fijaos en la ropa que llevaban ese día de campo, muy distinta a la que nos ponemos hoy para ese día.

Tamnbiñen os traigo un vídeo de mi familia en el que se vive un momento especialmente emotivo y significativo del día de Todos los Santos en Almenara. Mi tío, Eduardo Agredano, patriarca de su familia y gran cocinero, sobre todo ese día, le pasa "la batuta" (o mejor dicho, la paleta y el delantal) a su hijo Eduardo Agredano Sánchez, como símbolo de dar paso a la siguiente generación en estas funciones. Un momento que renueva y refuerza esta tradición y une a la familia en torno a la celebración.


Para finalizar os hago un nuevo regalo, restaurando a color dos fotos clásicas de un bucólico paseo por el castillo de Almenara a principios de siglo XX.



 Os mando un abrazo cargado de olores a lentisco, tomillo y cantueso, a jara y a bellotas, a gamones, manzanilla y palmito. Os mando un abrazo cargado de día sde Almenara que esperemos el año que viene disfrutemos el doble.
 

domingo, 1 de noviembre de 2020

El día de Almenara: Todo un lujo poder reunirse en torno a un fuego campero

 Otro evento anual en Peñaflor que este año tendremos que celebrar de fortma atípica. Sin embargo, todos tenemos guardamos maravillosos recuerdos de esos días de Todos los Santos, "de Almenara" para los cucos, cuando nos reuníamos con gran parte de la familia y amigos en torno a esa enorme hoguera y comida. Genial excusa para pasar un día de campo, todos juntos, entre risas.

La fiesta parece remontarse casi a la edad media, cuando existían los pastos comunales de los que se servía el pueblo entero como recurso común y también la mesta y su ganadería transhumante. Fue cuando comenzaron a venderse enormes zonas y latifundios para beneficio de la corona, enajenando enormes fincas como Almenara, rica en pastos, recursos minerales y otros como la bellota, leña...

Entonces había ciertos momentos en el año en que estaba estipulado que los habitantes, que antes lo habían disfrutado de forma comunal, volvieran a hacerlo de forma limitada, solo por ese día, en esas zonas ya en propiedad privada.

Las familias podrían recoger leña, pasto, bellotas y demás recursos forestales durante ese preciso día y la mejor forma es tener muchas manos para abarcar bastante de esa posiblidad.

Una vez allí, sería mejor quedarse a comer y continuar con la recolección hasta el anochecer. Más o menos como lo hacemos pero de forma festiva en este día en la actualidad, disfrutando de este emblemático lugar, de propiedad particular, que sus propietarios ceden por un día como zona comunal municipal, sin serlo, cosa de la que Peñaflor debe estar siempre agradecido, por dejar seguir esta centenaria tradición local.

Igualmente, no nos damos cuenta el valor de esta fiesta desde nuestra perspectiva, pero es un gran elemento diferenciador y cargado de tradiciones, desde la comida típica (sardinas, chorizo, arroz...) hasta los paseos en burro o la ida a Almenara en remolque de tractor, cada vez más excasos ese día.

Además, parece ser una fiesta frívola, en la que celebramos en un día de recogimiento y recuerdo de nuestros seres queridos que murieron pero, nada más lejos de eso, es un día para recordarlos juntos y, a la vuelta, ir al cementerio a visitar y engalanar como nunca aquel lugar con velas, flores y oraciones.

A continuación os traigo algunas fotos nuevas de esos bellos recuerdos del Día de Almenara. Este año son cedidas por Conchi Osuna, Antonio Sánchez y del album de los recuerdos de mi mujer, Cristina Vizuete.

Qué ilusión y qué gran paso cuando los jóvenes de Peñaflor organizan popr primera vez su primer día de los Santos, reniendo la comida, preparando el fuego y disfrutando solos, sin sus padres, de este gran día. Aún recuerdo mi primer año en pandilla en Almenara...

Sobre estas líneas una foto del 11 de noviembre de 1956.

Un clásico en este día es recorrer el inmenso lugar en burro, moto e incluso bicicleta, visitando varias pandillas de amigos y familiares que ese día se esparcen por toda la finca, desde la entrada por la carretera de la Puebla hasta la zona más al oeste, entrando por el cortijo de Armentilla. La Fuente de Almenara y el propio arroyo separa ambos lugares de la misma finca. 
Esta foto es del 1 de noviembre de 1962.En el centro junto a la bicicleta está Pepe "el fontanero" y a su lado su mujer, Conchi Osuna.

¿Te montas conmigo en moto o en burro? Toda una experiencia para los jóvenes que probaban por primera vez a hacerlo allí, ese día. esta foto fue tomada el 1 de noviembre de 1960 donde están Paqui y Manoli Villarino.
Lo primero al llegar bien temprano ese día 1 de noviembre es coger el mejor sitio y descargar todo lo necesario (sillas, una tabla improvisada que hiciera de mesa, la bebida y la comida, las estreves, el perol, la parrilla y la paellera...) pero antes de nada hay que encender un buen fuego con buena leña. La comida nunca sabe mejor que en esas brasas. Un buen arroz, unas buenas sardinas servidas en una hoja de palma o un chorizo cocido con vino en las mismas brasas... ¡Se me hace la boca agua!
Aquí están Concha y Dionisio, padres de Conchi Osuna y dueños del famoso bar de Peñaflor, avivando el fuego en Almenara.

 
¿Qué decir de esta espectacular a la vez que entrañable foto? Los padres (Pepe García "el Fontanero" y su mujer Conchi Osuna) montando en burro, quizá por primera vez, a su hijo Desi y su hija Conchi, el día de Almenara.
En pareja, entre amigos, en familia, Almenara y el día de Todos los Santos en Peñaflor es uno de lso días más epseciales del año. Aquí Pepe García junto a su amigo montando en burro, entre risas.
 

Un día de Almenara entre multitud de gente es lo que desea todo el mundo cuando la pandemia acabe: cariño, risa, aire libre y buena comida es la receta de la felicidad. Arriba, a la derecha están Paqui Villarino y Conchi Osuna y bajo estas Manolillo García "Chupa" y Pepe García. Todos en torno al magnífico perol de arroz y otras viandas.

Los abuelos vivos, la mesa repleta, no solo de comida, sino de toda la familia unida y las risas de los niños correteando alrededor. ¿Qué más se puede pedir? Aquí en los años 60's en Almenara. Foto de Antonio Sánchez y su familia.


Para terminar os traigo una foto del album familiar de mi mujer. Una foto que recoge la esencia de ese día especial entre amigos y a los que muchos reconoceréis. A mediados de los 70's. He querido que la veáis como ellos vieron esos recuerdos y he coloreado esta foto. ¡Qué gozada!

Están, de derecha a izquierda: Juan Iglesias, Joselete Ortiz, Manuel Vizuete “El Coca”, Andrés “El Mochuelo”, Antonio “El Titi”, Paco Limones, Santiago León y Angulo. En segundo plano mi padre, Lorenzo Parra y Pepe Asenjo.

 

Espero con ansia vuestras fotos de otros años del día de Almenara, con vuestros amigos y familias, en distintas situaciones, para que nunca olvidemos lo felices que hemos sido todos estos años.

Mandadlas a mi correo lorenpiii@yahoo.es y os contestaré pronto, incluso mejorando, retocando y coloreando las fotos que enviéis.

Podréis ver muchas más fotos sobre el día de Almenara haciendo click en la etiqueta ALMENARA

domingo, 25 de octubre de 2020

El libro de una vida: José Milán Jordán

Hay entradas de este blog muy importantes, tanto como una vida entera de recuerdos, y me siento un privilegiado por poder hacer de altavoz de tantas historias que son tan nuestras...

Cada peñaflorense es un eslabón importante de la historia general de nuestro pueblo, y sus vivencias un tesoro antropológico que conservar. Por eso os pido que grabéis, escribáis, registréis y recordéis todo cuanto podáis. Yo ahora me siento enormemente orgulloso de haberlo hecho con mi abuelo Lorenzo, a quien escuché atentamente cada historia y grabé algunas canciones y poemas de su infancia (alguno os he puesto aquí).

Hoy os traigo una de estas joyas en forma de memorias, ofrecida a nuestro blog por la persona que más ha querido su autor, su mujer, con quién he tenido la suerte de contactar y apreciar la devoción que profesa a nuestro protagonista, José Milán Jordán, su marido. 

Nació el día de Santa ana de 1940 (en plena posguerra), hijo de Benito Milán y María Jordán. Cuando llegó con su famillia a Peñaflor, vivieron por primera vez aquí en "la casa-cueva de Tio Ángel" y su padre trabajó en el cortijo de Parias. Con el tiempo a su familia les conocieron por el apodo "Socavón" por el lugar donde vivían.

 

Os podría poner por delante algunas de las fotos de sus recuerdos, aunque todas y muchas más están dentro del libro completo de sus memorias que os traigo hoy. Merece la pena leerlo con detenimiento.

Es a su "medio tomate" (como leeréis en las memorias), Mari Carmen, su mujer, a quien tenemos que agradecer esta emotiva y fascinante entrada de blog.  Tuvo que ser una emoción poder leer cada pasaje de esta historia por primera vez. ella me cuenta que el deseo de este gran hombre era que se conocieran sus vivencias. ¡Qué mejor lugar para que sus paisanos lo lean que en LA MEMORIA DEL CUCO!

Como en este libro, queremos conocer vuestras historias, seguro con momentos tan apasionados como el de los capítulos que habéis leido en la vida de José "Beni" Milán Jordán.

¿Os atrevéis a contárnosla?

 

sábado, 17 de octubre de 2020

Diccionario Cuco VI: La riqueza de nuestro lenguaje (trincar y endiñar)

 No quiero pensar en cómo intenta apreder español un extranjero y, cuando viene a probar su aprendizaje, se encuentra a un andaluz de a pie empleando expresiones hechas tan nuestras, refranes cada dos por tres o decenas de significados para una misma palabra. Si al susodicho extranjero no le da un "yuyu", poco le falta. Pero este hecho responde a la complejidad de nuestra sociedad sureña, al emplear el lenguaje oral tanto y tan económicamente. Véase "ancálabuela" y el "noniná".

Hoy os traigo dos palabras (verbos) que pueden ser opuestas pero que tienen "to el arte". Hablo de "trincar" y "endiñar":

Si trincar puede significar agarrar o coger-jalar (para no confundir con el "coger" de Sudamérica); endiñar es soltar o dar.

Si trincar puede ser sinónimo de robar, endiñar puede ser de donar y añadir.

Pero esto no queda aquí, porque por sí solos estos verbos son mucho más:

Trincar es en Peñaflor también pillar o sorprender haciendo algo indebido o mal visto. También es beber algo de un solo trago o totalmente. Ej: Lo trincaron desprevenido robando en la tienda. Ej2: Se trincó solo la botella entera de ron.

Pero el significado que más me gusta de este verbo en Peñaflor es trincar cómo cerrar o echar el trinquete, el cerrojo. Algo parecido a atrancar- echar o poner el tranco. Entonces un ejemplo, sería: "Trincó el cerrojo y ya no abrió más esa puerta."

También parecido a este significado y usando un símil es "trincar la puerta" por "salir de paseo o de fiesta": "Trincó la puerta y no volvió hasta la mañana siguiente de la feria".

Endiñar, sin embargo lo usamos los cucos para decir algo más que dar, donar... Lo usamos como golpear o dar una paliza. Ej: Le endiñó bien y no le dejó escapar." o "Los luchadores se endiñaron mutuamente porque eran igual de fuertes."

También como dar una "paliza" a nivel deportivo. Ej: le endiñaron un 5-0 en el partido de fútbol.

También nos funciona endiñar como dar algo, pero que no queremos o necesitamos "colocar" o "endosar" por algún motivo o engaño. Ej: Le endiñó el coche con la avería que tenía y no se dio cuenta. Ej2: Le endiñó un anillo de bronce por el mismo precio como si fuera de oro.

Otro significado propio e interesante es el de encalomarse, auto-invitarse a un evento o sin ser llamado. Ej: Juan se endiñó a nuestro grupo del día de Almenara sin pagar un euro.

Ante todos estos significados solo me queda trincar la entrada y marcharme antes de que se me ocurra endiñaros otra opción más... Jejeje. ¿A alguien se le ocurre alguno otra?

sábado, 10 de octubre de 2020

Aquellas fotos coloreadas

 Hoy en día la tecnología avanza a pasos agigantados en menos de una década, dejándo obsoletos aparatos antes de que aprendamos a usarlos por completo. Lo que antes era la vanguardia ahora es pura chatarra, los teléfonos móviles son casi inservibles en dos años...

Pero en el mundo de la imagen y fotografía, por mucha calidad que nos puedan ofrecer las cámaras e incluso los smartphones, no hay nada como el romanticismo de las fotos antiguas. Ya no solo en el papel original (con su característicos olor y textura) sino en aquel color sepia o blanco y negro que las hacen tesoros tan especiales tras tantos años en la vieja "caja de latón de la carne de menbrillo" del cajón de la "cómoda" de la abuela.

Hay en internet multitud de herramientas descargables y on line que mejoran y restauran fotos digitalizadas, incluso que interpretan el color de fotos que siempre han sido en blanco y negro. Es verdad que no siempre consiguen el resultado óptimo, pero en la mayoría de los casos son capaces de captar matices y detalles que no se veían bien en la foto original.

Pero antes, colorear una foto era interpretar (literalmente el color) sobre la propia foto a blanco y negro o directamente en un lienzo, con pincel y mucha imaginación. Así podemos encontrar a veces fotos en gruesos tableros y daguerrotipos de cartón a los que se les ha sumado el color.

Aquí algún ejemplo:

Esta foto coloreada así con pìncel sobre madera es una celebración en los años 50's en Peñaflor. 

En ella aparecen, de izquierda a derecha:
La niña con vestido a cuadros es Pepi Dantas, y sobre ella está Rosa Sánchez Corredera, el resto de niños a su lado no sabemos con seguridad sus nombres, el hombre con la chaqueta rosada (poco probable ese color) parece ser Antonio Cruz Rodríguez, a la derecha asoma la cabeza Antonio Fernández Danta y Antonio García. A la derecha están Sebastián Sánchez Hidalgo (marido de mi tia Teresa Fernández Dantas) y su cuñado Lorenzo Fernández Dantas en la adolescencia.
En primer plano está fumando un puro Juan García junto a sus Francisco y hijos Sebastián. De esa familia faltan la mujer de este, Anita Mallén y su hija Rosalina. Junto a él aparece Rafael Carranza "el del teléfono".
 
Aquí otro ejemplo de coloreado a mano de fotos antiguas. Mis abuelos Lorenzo y Balbina en la feria a caballo a principios de los 50's:
 
Ya hace unos años empecé a explorar las posibilidades de programas de retoque fotográfico e internet para restaurar fotos y comencé por una de las más antiguas que conserva mi familia. Este señor es José Joaquín Dantas de Brito, mi tatarabuelo nacido en Viana do Castelo (Portugal) y padre de toda la familia Dantas de Peñaflor. Os muestro el antes y después de esta foto de carnet. Esta foto puede tener cien años.

Con los programas on line que ofrecen varias páginas webs, como la de genealogía "MyHeritage", he conseguido recuperar a color algunas más:
Esta foto de la calle nueva, a finales de los 50's, ha quedado muy bien recuperada a color. La niña pequeña en primer plano a la izquierda es Paquita Muñoz, Madre del historiador Jose Francisco López Muñoz. En el centro de rodillas mi tia Teresa Fernández Dantas con varios niños de la calle y tras ella su hermana Loli muy joven con vestido oscuro.  


 
En la siguiente está mi familia materna en el corral de la casa de mi bisabuela Ana Mármol Bertolet en la calle Federico García Lorca, antiguo C/ Guerola. Mi abuela María Cruz Rodríguez junto a sus hijos Enrique Domínguez Cruz, Ana Mª, Conchi, Manolo y Juani y sus sobrinos Pepe y Juani Asenjo Domínguez. Sentada mi bisabuela y al fondo mi tio abuelo Adrián Asenjo.

 
 
La siguiente foto interpretada que os traigo es una murga de carnaval de los 50's. 
Se aprecian gran número de detalles y parece bien coloreada dentro de las posibilidades.

Esta última foto se explica casi sola y es sacada de una publicación muy significativa para nuestro pueblo a principios del siglo XX. 1904, se descubren los crímenes del huerto del Francés y el autor huye. Es interceptado por gran número de personas que van en su búsqueda, siendo capturado finalmente en la finca Frajimón, cerca de la ermita. Aquí traen a Juan Aldije "El Francés" para ser apresado y juzgado dos años después a morir por garrote vil junto a su socio Muñoz Lopera.
Foto coloreada por nuestro buen amigo Juan josé Toribio (La Puebla de los Infantes).
 



Desde luego, se abre un campo maravilloso en la recueración de recuerdos pero, como muchas otras cosas, vale más aquella idea del momento exacto en que vivimos aquellos momentos y la ilusión con que lo hicimos que cualquier interpretación tantos años después.
Juntaros, abrazaros y recordad algun momento especial que vivisteis juntos en el pasado: ese patrimonio es tan especial como propio. El bien más preciado.

domingo, 4 de octubre de 2020

Una ida como nunca... una esperanza de vuelta

 Como todo lo ocurrido, este año será totalmente diferente. Así, la vuelta de Nuestra Patrona a su casa, la ermita, no podrá ser como se viene haciendo cada primer fin de semana de octubre. 

Pero para las personas de fe, puede ser el símbolo de que se va para volver en la próxima romería, de forma plena, si por fin llega la sanación mundial con la vacuna.

Hay que pensarlo y creerlo así, y ahora toca ser responsables para vivir intensamente esos momentos que vendrán más pronto que tarde.

Hoy, domingo 4 de octubre de 2020, recordamos aquellas otras vueltas de Ntra. Sra. de Villadiego desde nuestra Iglesia de San Pedro Apóstol (su segunda casa) hasta su lugar de culto, en la Ermita de la que es titular, tras su habitual Novena.

 

La primera es una foto ya mítica de este blog, donde podemos ver a mucha gente de nuestro pueblo que ya nos falta y el bonito paseo de vuelta por la carretera de Sevilla. en los años 60's.

A medidado de los sesenta, en la avenida de Sevilla, de camino de regreso a la ermita. Entre los que acompañan a la Virgen están: Emilia Ruiberriz, Manuel Meléndez, Polonio "el Cartero", José Parias portando la bandera y Octavio (alcalde). Delante Rosa Martínez y su cuñada. Detrás Manuel "el del Chalet", Juan Palomo, Anita con su hijo Pedro, Manolo Domínguez "el Municipal", Belén la madre de Alejandrín, Paulita, Mari Carmen Fernández y su hermana Adela, Antonio Martín con sus hijos, Carmelo, el padre de Juan de Dios, Manuel Linares "Palaustre" y Mercedes, entre otros.

 

En octubre de 1982 ya en la ermita se fotografían junto a Ntra. Sra, de izquierda a derecha: Rosalina e hija, Antonio Lorilla y su mujer, Aurora Carrera, Elena y su hija, Mari Carranza, Juanita, Carlota Meléndez y su hermana, ambas hermanas de Paqui la de la farmacia, Sebastián Carranza y su hijo y Antonio Melero. Al fondo la suegra de Juan Recio. 

La tercera foto nos la ofrece Manuel Genicio "Patrana" sobre una vuelta ala ermita de los años 80's.

 

Están Pepe Loreto a la izquierda y Felix Saez en el centro junto a otro devoto que parece ser Luis Pérez Dantas, aunque no estoy seguro... a los pies de la virgen en aquella vuelta a la ermita.

Recordar para seguir, encontrar en aquellos momentos las fuerzas para vivir el futuro. Así será una ida de esperanza para un vuelta triunfal. 2021 debe ser el año en que todo vuelva a fluir, se renueve la fe y triunfemos.

domingo, 20 de septiembre de 2020

El fútbol, una buena excusa para celebrar

Por fin comienza de nuevo la Liga de Primera División en España (ahora con nombre asociado a patrocinador) pero incierta y sin público por la pandemia. Es momento de recordar algunos momentos futboleros en Peñaflor:

Cuando decimos que "el fútbol es pasión" nos referimos a que despierta esos sentimientos más primarios que mueven al mundo. Por eso mueve tal masa de gente y cada vez más el foco económico y mediático busca en este deporte el nicho de mercado. Ya comentamos el hecho de que muchas estrellas del balón anunciasen cosas inverosímiles, incluso productos farmacéuticos o tabaco. Hoy en día más aún...

Pero la época a la que hoy nos referimos pienso que fue la más apasionante de nuestro fútbol, cuando empezaba a darse el aperturismo del final del franquismo y toda la sociedad estaba en plena ebullición. Eran los maravillosos 60's y 70´s. Esa de la cultura "ye-yé" que tanto creó en nuestro país.

En Peñaflor dio lugar a los equipos que por fin conseguirían crear un club federado, "U. D. Peñaflor" y la gran afluencia de público los domingos y aquel "baby-boom" ayudó a crear una gran cantera de jóvenes comprometidos en el Atlético Peñaflor.

Eran momentos dulces que se vivieron en el simple campo de "Las Teresas" y recorriendo la provincia con aquella equipación blanca impoluta, en otras ocasiones roja e incluso rayada, aunque la habitual era aquella inmaculada.

Pues, como ahora, en determinadas ocasiones, se usaban las pachangas, triangulares, trofeos y demás encuentros benéficos para conseguir fondos y sobre todo para echar un buen rato, celebrar algún evento o hito y más que todo para pasar una buena jornada entre amigos.

Aún recuerdo no hace tantos años los encuentros entre peñas deportivas en las que había un ambiente inmejorable. Siempre se celebraban el primer día de Feria de las Teresas, a mediados de mayo.

En la foto de hoy, pasaría algo similar, pues viendo a sus protagonistas y las edades que podrían rondar, debían haberse hecho esta foto para conmemorar algo relacionado con los colonos y habitantes de Vegas de Almenara allá por los 70's.

En esta foto cedida por Juan Antonio Rodríguez Moreno "de la Ciudad de Málaga (comercio)" están arriba: Villarino (que hacía de castizo portero con su gorrilla), Antonio Cano, Pedro Bonilla, el niño que asoma es Miguel Serrano "El Catalán", Domingo Prieto, Antonio Osuna y Marino Ramírez Terrones.

Agachados: Pedro Muñoz "El Dulce", Francisco Díaz "El Guarda", Antonio Nieto "El Topi", Pepe Ostos, Antonio Selfa y Francisco Terrones.

Seguro que muchos recordaréis con nostalgia aquellos paseos para ver el fútbol en las teresas y también a la ermita con amigos y parejas o los buenos ratos con los compañeros de equipo o alguna anécdota vivida con nuestros protagonistas de hoy, hombres que comenzaron una nueva vida en Vegas de Almenara. Aquellos primeros colonos que hace poco celebraron 50 años de su llegada.