sábado, 18 de octubre de 2014

Toros y risas en Peñaflor

llegada la feria, la gente estaba expectante no solo por la fiesta en sí, que era un momento de reunión y de disfrute sin igual en todo el año después de la gran romería, sino que además era el momento esperado en el que se desarrollaba una corrida de toros muy particular, paralelamente de la también esperada corrida original en esta plaza portátil que se colocaba en "los corchos", donde luego estuvo los almacenes de Pérez.
Esta corrida o becerrada se hacía al modo de los cómicos bombero-toreros, en el que era habitual que los espontáneos saltaran al ruedo a torear la vaquilla disfrazados, como se ve en la siguiente foto:
 Al fondo, se puede ver el río, las "casas colorás" y el embarcadero del ferrocarril. En la plaza portátil, entre risas, la vaquilla está cogiendo al torero mientras intenta separarlo otro espontáneo vestido de mujer, al mismo tiempo Sebastián "El gusano" y "El Chico Torres" solían llevar la mula para hacer de picadores.

Cuentan que esta tradición no gozaba de la simpatía de la guardia civil por la abundancia de espontáneos "maletilla" que intentaban saltar al ruedo y que la última vez que se hizo dicha corrida fue a mediados de los 60s, cuando un banderillero saltó al ruedo pese al impedimento de la benemérita, y en el forcejeo acabó clavándole una de ellas a uno de los toreros, con la consiguiente detención del osado.
A partir de entonces se suspendió dicho evento en Peñaflor.

1 comentario:

  1. Yo he visto estas corridas de toros,me acuerdo de Manolillo el granadino,y su hermano Antonio el granaino y que cantaba muy bien, lo escuchábamos mientras cogíamos el algodón,recuerdos bonitos recuerdos.

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