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domingo, 5 de diciembre de 2021

A los aceituneros y a tantas mujeres del campo

 Si hay trabajos duros en nuestra tierra son los días de frío en los olivares, en llano o "en pecho" vareando las aceitunas y recogiéndolas, antes a mano, luego en fardos y ya cada vez más mecanizado todo.

Había lugares inaccesibles que debían ser sacados en serones por burros, bien saben nuestros vecinos de la Puebla de lo que hablo. 

¡Ay las mujeres, lo que han sufrido en esos campos! Aquí mi bisabuela Josefa Moreno junto a su hija y otras mujeres recogiendo aceitunas con sus manos expertas y encayadas, en los campos de la Puebla de los Infantes allá por los años 50's.

la riqueza aceitera era una de las tres de nuestro pasado remoto, incluso anterior a los romanos: el trigo, abundante y de secano, la vid para el vino y el olivo para tan preciado oro líquido de lo que los romanos llamaron "la Bética", al borde de esa gran arteria de comunicaciones que era el Guadalquivir. También se añadía la riqueza mineral del cobre, plata, oro y otros metales como el hierro. Por eso, todos los pueblos foráneos querían comerciar, cuando no conquistar, las tierras que hoy pisamos.

Volviendo a la aceituna, las manos finas de las mujeres recogían cada aceituna para echarla a enormes espuertas o serones y llevarlas luego a los numerosos molinos aceiteros del pueblo (de los que hablamos hace poco). 

En los días de tanto frío invernal las manos dolían y se llenaban de grietas y sabañones.

Los hombres empleaban y emplean la fuerza en varear los olivos para que cayera la aceituna y en el transporte de los enormes sacos.

La criba de la aceituna de hojas y restos inservibles antes de ensacarlas.

Hace poco leí algo en las redes que me conmovió y me gustaría que leyeseis. 

Texto de D. Ramón Rodríguez Pulido, un hombre comprometido con el campo y sus raíces, sobre la mujer aceitunera, nuestras madres y abuelas:

"Mañanitas de frío hielo en los charcos, cuando no aprieta el viento caen chubascos... y cuando cae la tarde como una extensión más de tu cuerpo, la espuerta bajo el brazo, ¡andando!  camino hacia el pueblo, ya en el crepúsculo todavía no termina la jornada, lavar y vestir a los niños, preparar la comida de la noche y la del día siguiente, y mientras gorgojea la olla, limpias la casa, cuando todos duermen lavas, planchas y coses, la ropa de toita la familia, cansada, pasada la media noche te echas un rato, pronto llegará la madrugada y te levantas antes que nadie, preparas el  desayuno, la capacha y lo que quedó por preparar de la noche anterior y vuelta a empezar.

JAMAS PODRÁN (ni podremos) PAGARTE TANTO ESFUERZO, TANTA GRATITUD, TANTO SILENCIO, TANTA DIGNIDAD, MUJER JORNALERA" 



domingo, 28 de noviembre de 2021

Nuestra forma de hablar: la cosa va de pájaros

 Nos vienen como anillo al dedo las palabras, dichos y refranes a cerca de aves en la Memoria del Cuco. 

Aunque el origen de nuestro apodo de gentilicio "CUCOS" no tendría exactamente el origen en el pájaro, sino en la Ceca (lugar de producción de moneda propia desde el periodo de la Celti romana) que los árabes pronunciarían como "kuk" o "Kuka" al igual que llaman a los de Almodovar del Río. Curiosamente en la época andalusí Peñaflor también se llamaba Almodovar, o mejor dicho Al-Mudawar Al Sadif y "la otra" Almudawar Al-Adna, traducidos como Monte redondo de los Al Sadif (tribu bereber) y Monte Redondo más cercano (haciendo alusión a los montículos donde se asentaban respecto a la capital del califato Omeya, Córdoba.


Después de esta bella parte de nuestra historia quería haceros ver la riqueza de nuestra forma de hablar y que muchas veces pasa desapercibida por cotidiana. Hoy sobre los dichos a cerca de pájaros:

Decimos que alguien o algún hecho es "pájaro de mal aguero" cuando esta predice un hecho fatídico o vaticina algo malo que sucederá. Es como decir "malos augurios".

También empleamos la expresión "¡Valiente pájaro!" para referirnos a alguien que es muy listo y sagaz para resolver alguna situación o problema, igualmente si lo empleamos de forma despectiva nos referimos a esa persona como un embaucador, mentiroso o que intenta engañar o estafarnos.

Otra expresión nuestra es "pajarraco" empleado hacia una persona que es menospreciado, muy pesado o muy torpe. En femenino "pajarraca" se emplea para describir a alguien que quiere engañar a su pareja o incluso para describir un problema muy grande o regañina "¡Vaya pajarraca le montó!".

Cuando un niño pequeño se ve muy despierto y ágil en sus movimientos se le dice "¡Es un perdigón!" haciendo similitud con la vivacidad de estos pájaros desde que son pollitos.

En el reverso de esta foto reza así: "Naranjito, todo un ejemplar" (haciendo referencia al perdigón que sostiene José Álvarez Prieto). Esta foto nos la cede Dolores Álvarez, de su padre.

Mi abuelo decía la palabra "zamalla" o "zamallo" cuando quería referirse a alguien negativo o antipático. Esta palabra es en realidad cómo se le llama comunmente al pájaro Chotacabras cuellirojo que posee un gran pico y se camufla bien en el suelo sin moverse.


 

"¡Ay gorrión...!" lo empleamos cuando descubres a alguien en un lugar o situación inesperada y "ser un Pichirichi" hacia alguien muy pequeño y rápido, como el pájaro del mismo nombre común, el mosquitero común.

Más común y extendido fuera de nuestro pueblo son las expresiones "Ser un buitre" cuando nos referimos a alguien oportunista y carroñero, en el sentido de esperar la oportunidad de aprovecharse de alguna situación en su beneficio.  "Tener la cabeza de Chorlito" para referirse a una persona sin seso, que no piensa o se equivoca a menudo, como la pequeña cabeza de este pájaro común en toda Europa.


"Mochuelo", a parte de ser un apodo familiar muy querido en el pueblo, lo empleamos de otra forma para referirnos a alguien incompetente, que "no da la talla". "Ese futbolista no mete ni una.¡Valiente mochuelo!" y también la expresión "Cada mocuelo a su olivo" como orden para indicar que cada cual debe irse a su casa o a su lugar correspondiente.

También hay expresiones echas a cerca de pájaros como "ir a colgar el pájaro" como comúnmnete se refiere el cazador para ir a la caza de la perdiz con reclamo, pero en nuestro caso significa vigilar una situación, lugar o persona en concreto, como el rececho del cazador. o "ir a cambiar el agua al canario" para decir con gracia que necesitamos orinar. 


 

Ahora entre la gerga urbana se dice "estar o andar de pajareo" cuando ves amanecer estando de fiesta y sigues

"Cantar la gallina" es una expresión de las peleas de gallos y se refiere al mismo hecho, cuando un gallo canta y se escapa de su oponente perdiendo la batalla y para personas es cuando alguien huye de un conflicto o se rinde.

 


"Tener muchos pájaros en la cabeza" es ser muy imaginativo y también ser demasiado idealista y poco realista.

...y si queremos decirle a alguien que se pasa de listo o aprovechado solo tenemos que exclamarle "¡Tú eres muy cuco!". Será por aquello de que el polluelo del pájaro cuco nace en otros nidos y no para hasta echar a los verdaderos retoños de sus padres adoptivos, para que lo alimenten solo a él.





sábado, 20 de noviembre de 2021

La despedida del maestro Don Ramón Marín

 Cuando un maestro deja huella, esta se alarga cual sombra al atardecer muchos años después de partir. 

Un buen maestro crea generaciones completas de personas comprometidas, competentes y capaces, que a su vez crean el futuro de toda la sociedad. Ese legado tan grande es la mayor satisfacción para un docente. Que tus alumnos te vean y digan... Por ahí va un buen maestro...

Este es el caso del maestro Don Ramón Marín, un maestro de pueblo que además tuvo muchísimas más inquietudes, como su dedicación con el valioso órgano parroquial. Además preparó a muchos alumnos en la carrera musical de piano para luego ser titulados en el Conservatorio de Sevilla.

Se marchó en los años a finales de los 50's dejando mucho sembrado entre los jóvenes y todo aquel que lo conoció.


El día de su despedida, muchos de sus antiguos alumnos le prepararon una comida. Aquí en un buen ambiente, juntos Dentro del Bar Central allá por el año 1956-57. Están: Manuel Osuna, Manuel Muñoz, Pepe Bello, el propio maestro D. Ramón Marín, Pepe Meléndez, Antonio Fernández, Manolo Carranza, Antonio Carranza, Antonio Muñoz y Elías Simón.



El mismo día en el homenaje del querido maestro D. Ramón Marín, en la puerta del Bar Central junto a muchos de sus alumnos. Telesforo Carrera aparece el primero por arriba a la derecha.

domingo, 7 de noviembre de 2021

Nunca parece estar todo escrito en el caso del Huerto del Francés

 Reunidas más de 40 publicaciones a cerca de tan sonado crimen en nuestro pueblo, parecía que aquel escabroso caso descubierto en 1904 no tenía secretos para nosotros. Pero no es así: las páginas sensacionalistas de los periódicos que nacían por entonces buscaban ahondar más en el asunto, llegar a donde nadie había llegado y, llegada una noticia con tanta resonancia a nivel nacional como esta, meterse de lleno en la mente de sus protagonistas.

Hoy os traigo una curiosa visión de los reporteros del periódico "El Imparcial" del 31 de octubre de 1906, hace 115 años.

Se metieron en la celda donde se custodiaban los dos asesinos, podría decirse que en "el corredor de la muerte" o como escriben "en capilla", donde preguntan cosas muy personales a los reos y presencian cómo esperan su indulto hasta última hora. También nos sorprende Muñoz Lopera pidiendo casarse con su amada antes de morir y cómo reacciona "el francés" ante la negativa de indultarlo, sus confesiones con unos religiosos o sus conversaciones filosóficas...

Las noticias del corazón más sensacionalistas de hoy incluso no llegan  a este nivel de morbo por conseguir audiencia... ¡Pasen y lean!



domingo, 31 de octubre de 2021

...Y de nuevo "El Día de Almenara"

 Ya llega por fin la que es para mí la fiesta por excelencia de Peñaflor, la más genuina y diferente al resto. Este año oficialmente se puede volver tras la pandemia, otra cosa es que el tiempo nos dé lugar a ello. Por otro lado, las lluvias tan necesarias son de agradecer...

Hoy os traigo 4 fotos espectaculares porque en ellas se ve la esencia de este día de campo en familia, buena comida y buen ambiente. Principios de los 60's

Esta tradicional y entrañable imagen que nos cede Carmen Luna tiene todos los ingredientes de nuestra fiesta.

En torno al mantel con la comida típica y bebida están: Alfonso Domínguez, Josefa García, el pequeño Juan Alonso Osuna, Carmen Luna, la pequeña Inmaculada Osuna, los abuelos Dionisio Osuna y Concha García (tan famosos en Peñaflor por el bar que ostentaban) y María Colomé.

En la parte de arriba: Conchi Osuna y pepe García (El fontanero), Paqui Villarino y Manolo García "El Chupa".

En la siguiente panorámica del aquel entorno podemos ver el ambiente distendido y familiar que se vivía En 1991 y se vive aún.


En primer término se puede ver a mi tío eduardo Agredano haciendo su arroz (el mejor que yo he probado) a la leña y otro perol con la carne en salsa que es una delicia. A su lado viendo como cocina está la niña Loli Sánchez Lozano.

A la izquierda distingo a Francisquito Naranjo muy querido por todos. De espaldas está mi padre Lorenzo Parra y en el centro de la imagen están mi tío Juan Parra, Antonio Rosa "León" y jose Luis Parra en la mecedora. se ven más personas que distinguir, tambieñn la tipica barrica de vino y las garrafas para el agua tan tradicionales y el saco de pan colgado del acebuche.

Esta otra foto del año 1990 es "auténtica". Muy entrañable de mi familia ese gran día. Siempre llevabamos lo más pesado en tractor y remolque y a mi me encantaba ir también moontado ahí bien temprano con la comida que habíamos encargado para ese día. ¡Qué cúmulo de olores, sabores y vivencias inolvidables!

Arriba: Sebastián Sánchez, Pepe Cantador, Balbi Sánchez, José Agredano, Toñi Agredano, Nati Lozano, Bárbara Sánchez y la pequeña creoq ue es Cristina sánchez (hija de Sebastián)

Sentados Paco (marido de Bárbara), Lorenzo Fernández, dos amigos de la familia, Sebastián Sánchez (abuelo), Andrés Sánchez y mi madre Juani Domínguez.
 Abajo Pedro Castilla, Francisco (hijo de Bárbara), Sebastián Cantador, lorenzo sánchez con sus hijas Diana y loli, Teresa Fernández (abuela), la otra hija de Lorenzo Vanessa, y mi padre Lorenzo Parra nos tiene a mi y a mi hermana en brazos.


Esta última debía ser por el año 1996 también en el mismo sitio de Almenara. Están, arriba: mi padre Lorenzo Parra, Barbara sánchez con su pequeño, Eduardo agredano(hijo) y Balbi Sánchez, los guardias civiles muy amigos de la familia Jose Luis y VictorianoBeatriz con el pequeño "en cabrito", Mari (hija de Bárbara Sánchez) y Sandra (hija de Ana Mari sánchez, justo abajo de ella). Sentada Chari Rodríguez y su pequeña Estefanía en el carrito.

Sentados mi tía Balbi Parra junto a sus cuatro hijos Borja, Rubén, Jairo y Jose Antonio tumbado. Yo estoy sobre Jose Antonio. A continuación de Balbi está mi madre Juani Domínguez com mi prima Elena Laguna en brazos y mi hermana al lado. Luego las mujeres de aquellos guardias, Adela y Rafi. Luego está Toñi Agredano con su hijo Antonio Becerra en brazos, Sebastián sánchez y su hija Cristina sentados en el suelo.

sábado, 16 de octubre de 2021

Nuestros mayores se mueven

Hace dos viernes viernes fue el día de nuestros mayores y no quería dejar pasar el día en el que rendir homenaje a esa figura tan especial de nuestras familias. No me cansaré de decir que nuestros mayores tienen que tener, no solo su sitio, sino un lugar privilegiado en nuestros hogares y nuestros corazones, con las atenciones que ellos merecen a estas alturas de sus vidas. Se nos está marchando esa generación que vivió la guerra civil y las posguerra (aún peor) y la que levantó este país desde la nada. Los que tuvieron que emigrar y no dejan nunca de regresar o simplemente han vuelto a su pueblo natal. 

Ellos han criado una generación próspera y han luchado por los derechos y la democracia... ¡ahí es nada! y están viendo como dos generaciones después todo parece irnos peor (aunque no tan mal como ellos lo pasaron).

Por ello son una fuente inagotable de experiencias y sabiduría que deberíamos tener en cuenta, sobre todo para no repetir la parte mala de la historia y para aprender que con muy poco se consigue mucho si se pone la fuerza e imaginación suficiente. Cualquier recurso es una oportunidad para ellos.

Ya se están perdiendo oficios y labores manuales que jamás regresarán si no las aprendemos las nuevas generaciones: el bolillo y la costura en general, la ebanistería, la cestería, el esparto, la pleita y la anea... entre otras muchas artes.

Así que hoy la entrada va por ellos.

Desde que en noviembre de 1978 se creara el Instituto Nacional de Servicios Sociales, que tras cambiar de nombre varias veces término siendo el Instituto De Mayores y Tercera Edad (IMSERSO) las condiciones de nuestros mayores ha mejorado bastante en atenciones y pensiones. 

Esta entidad el gobierno se ocupa de las pensiones, Discapacidad, viudedad... Pero también de otros servicios asociados como el turismo de la tercera edad.

Esta enorme foto que nos cede nuestro buen amigo Manuel Genicio "Patrana", se nos muestra un concurrido día, como los de antes, en una sala del "club" donde nuestros mayores se sentían entre amigos y muy bien atendidos, echaban sus partidas, charlas y algún traguillo. Era un servicio muy esperado por todos nuestros mayores. Se pueden reconocer muchas caras entre ellos. ¿Nos decís sus nombres? ¿Alguno de ellos es vuestro familiar?

Las siguientes tres fotos nos las cede Juan Navarro, hijo de María "La Farruca", (así conoceréis mejor de quien hablo)al que estamos muy agradecidos con sus aportaciones siempre interesantes. 

Se trata de fotos de aquellas primeras excursiones del club de lka tercera edad junto con las hermanas de la Guardería como sor Juana, siempre muy implicada en estas animaciones de nuestros mayores.


 
Aquí, los mayores de hoy onoceréis las caras. En el centro está la abuela de juan Navarro, María. ¿Me aportáis los nombres de las demás?
Cuando iban y van aún a las excursiones, un momento muy especial son las multitudinarias comidas organizadas para los mayores. ¡Toda una celebración!. Aquí la abuela de Juan Navarro en primer plano junto a sus amigas.
 

Un grupo de buenos amigos de excursión con "la tercera edad": Mis abuelos Balbina Fernández y Lorenzo Parra y sus compañeros de viaje y vecinos.
 
Aquí en una excursión animada mi abuela y su hermano Antonio Fernández Dantas.


En otra de aquellas excursiones que organizaba el club, mi abuela, su prima Pepa Dantas y su hermana Loli Fernández Dantas.
 

En Peñaflor, gracias a la creación del antiguo "Club de la tercera edad San Luis Del Monte" que hoy se denomina "Centro de participación activa de personas mayores" (CPA) de Peñaflor", nuestros mayores y personas que presentan alguna discapacidad disfrutan de atenciones y actividades variadas y de calidad, talleres, encuentros y viajes. Prueba de ello son las siguientes fotos que salieron en un emotivos voy calendario allá por 2010:

En verdad son un grupo muy activo participando en actos, eventos... Aquí en la cabalgata de Reyes Magos. ¡Qué guapos estaban!
En el carnaval Ponen todo el empeño y hacen las delicias de todos los participantes con sus risas y trajes. ¿Los reconocen?

Teatros, cine, televisión... Nuestros mayores representan también a nuestro pueblo fuera de su término. Me encanta esta foto donde se ven tantos de ellos. Por desgracia cada día que pasa faltan más.
El Autobús es su transporte habitual. Ahora con el grupo senderista viajan más y lo hacen de manera más activa con sus paseos y rutas. ¡Incansables nuestros abuelos! 
Manualidades, artes y costumbres, repostería, artesanía... Cuando se propone enseñarnos cosas nos quedamos boquiabiertos. Aquí muchas de las mujeres que participan en talleres y exposiciones. ¡Vaya manos tienen para todo lo que se proponen!
Otro evento que debe volver tras acabar la pandemia ses la Miniolimpiadas de la Tercera Edad. Un día de deporte y diversión de muchos pueblos en una sede de la provincia. Yo he tenido el honor de acompañarlos en más de una ocasión.
Los campanilleros de navidad son una tradición que no dejan perder. Aquí el grupo de Campanilleros del CPA San Luis del Monte de Peñaflor.
No dejan de actualizarse a pesar de la edad. Aquí junto a la técnica de Guadalinfo aprendiendo informática y redes.
Cada salida es un día inolvidable para ellos. Aquí los vemos disfrutando a tope de una de esas excursiones entre amigos de su edad. Me encanta el ambiente que se genera desde que salen del pueblo hasta su regreso.


domingo, 26 de septiembre de 2021

Un secuestro en Peñaflor en el siglo XIX

 Como si de una novelilla del lejano oeste se tratase, está noticia emociona de la manera en la que se va desarrollando y la forma en que tiene lugar el desenlace. Todo un ejemplo de actuación de varios pueblos en pos de un secuestro de un vecino de Peñaflor. En este caso de D. Antonio Parias, pudiendo ser esta persona quien le daría nombre a la calle Largo o su padre. Igualmente está noticia del diario "el Corresponsal de Madrid" con fecha de 30 de agosto de 1842, no deja grandes datos como el nombre de nuestro alcalde por entonces, D. Francisco Ruiz. ¿Podría ser el mismo Francisco Ruiz, médico, que da nombre a la calle de las hermanas de la Cruz? Habrá que investigar bien todos estos datos que nos ofrece un solo recorte de prensa, pero no por ello menos fascinante. ¡Espero que disfruten su trepidante forma de narrar los hechos!



 

domingo, 19 de septiembre de 2021

Cómo se trabajaba en el molino

 Hoy en Peñaflor ya no queda ningún molino de producción de aceite ni harina, antaño bien cotizados por los alrededores y de gran demanda entre los peñaflorenses que tenían gran extensión de olivos y trigo de secano. Con la llegada del regadío en los 60's las tierras se transformaron y tendieron a cultivos como los frutales y las hortalizas. Atrás quedaron las grandes extensiones de algodón, sorgo, cebada, trigo... Y sobre todo de olivo y viña. 

Hoy nos centramos en un oficio perdido, el de molinero y una foto muy especial, en la que los pillaron "con las manos en la masa" de aceituna.


En esta espectacular imagen están en pleno trabajo: Diego Carranza "Esparraguillo", Antonio Sánchez "Zorrito" de pie sobre los capazos, Francisco García "Vitorio", Rafael "el Jalao", Juan Sánchez Fernández (que nos da la foto y los datos) y José "el Constantinero". Principios de los 60's.

Los trabajos en el molino empezaban en la báscula de la entrada para el pesaje de la carga que traían los productores.

Luego, desde esos camiones , carros y burros con serones pasaban a un tornillo sin fin que movían la aceituna hacia una gran tina para lavarlas.

De este lugar, una vez lavadas pasaban a un gran pilón con dos grandes piedras de moler.

Allí se convertían en la masa madre de la aceituna que se trabajaría posteriormente.

Tres personas encima de un carro movían esta masa hacia la zona de los capazos, donde previamente se había preparado un eje llamado aguja donde se irían colocando sucesivamente hasta 40 capazos, uno encima de otro.

En cada capazo vaciaban y distribuían dos cubos de la masa de la aceituna.

Colocados todos los capazos se colocaba una segunda aguja y se colocaba justo debajo de la prensa. Entonces se elevaba el carro para que fuese extrayéndose el oro líquido.

Al final de este proceso se rociaba con agua caliente y se estrujaba bien todo el montante.

Una vez acabado esta parte del proceso se bajaba el carro para extraer los restos del prensado y se llevaba a una serie de pilones (en este molino había 8) que actuaban como decantadores del aceite, convirtiendo aquella masa en lo que finalmente era un aceite fuerte sin colar y muy picante de gran aprecio.

Finalmente se extraía de ahí el verdadero producto que iba a 4 barricas metálicas para su distribución a granel para los compradores.

Esos restos que quedaban aún se le podía sacar algo de producción y se guardaba en un barrica que había fuera para el comienzo de la siguiente temporada, siendo el primer producto del siguiente año.

Como anécdota, me cuenta Juan que, al ir esos restos vertidos al arroyo de las Moreras (por debajo de la fuente del Médico), al igual que el otro molino que había al final de la calle Arroyo, estos salían al río. Allí era donde trabajaba Adolfo con su barca y este se dio cuenta que se perdía mucho aceite en ese proceso, por lo que ideó una forma de captura de ese excedente desechado: Con ayuda del efecto de separación del agua y el aceite y un gran cucharón, recuperaba parte de ese aceite que luego utilizaría para producir jabón a gran escala, en varios lebrillos que tenía allí mismo.


domingo, 12 de septiembre de 2021

La Vuelta al Cole

 Septiembre, mes de nuevos comienzos, de las primeras lluvias y reemprender trabajos y proyectos. Como no es el mes de la vuelta a la rutina y para los niños el regreso a sus calses en el colegio, la guardería...

Seguro que muchos de ustedes tienen bien fijado el olor a goma de borrar, a los colores de cera y la plastilina, el olor a libro nuevo y a la propia clase de primaria.

Bueno, antes era bien distinto, porque en clase fumaba hasta el maestro...

También era el tiempo de estrenar ropa para los niños y de poner rodilleras porque las tardes eran para jugar a las canicas, los trompos, el elástico y muchos juegos tradicionales más en los que acababas por los suelos... ¡Pero qué bien lo pasábamos!

Era tiempo de preparar los babis para la guardería y parbulitos y, antes más que ahora, de poner la vista en paraguas y botas katiuskas. el pantalón de pana, las coderas, los "chalecos" y del "chimilacost" (chemise lacoste) que le llamaba mi madre y mi abuela a la camiseta de interior, no vaya ser que cogiésemos un enfriamiento.

¿Recordáis más cosas? con las primeras lluvias era el momento de salir a buscar caracoles y cabrillas y coger un poco de tomillo y orégano para las aceitunas que pronto hay que aliñar, partir y rallar.

¡A ver quién recuerda más cosas!

El reencuentro con los compañeros del colegio era lo más esperado. Aquí en una foto de Isabel Rodríguez del año 1981 en el patio de la guardería Santa Cruz están: 

Esther Bajo López, Isabel Muñoz Rodriguez y Toñi Doblado Lopera.
Abajo Yolanda Martínez Antúnez, Verónica Carranza Gallardo y M. Ángeles Cartón Pascual.
 
Curso de 1971. Están Desiderio Durán Fernández, David Álvarez León, Carolina Hidalgo Marín, Ana M. Domínguez Cruz, Antonio Triguero Largo, Juan Carlos Moreno López, Francisco Miguel García Pozas, Encarnación Marchal Rosa, Francisco Rodríguez Mantero, Antonio Osuna López, Concepción Ramírez Lopera, de pie Andrés López Galindo, Francisco Javier Carranza Lopera, Rosario Cruz Peláez, Juan José Gómez Prieto, M. Asunción García Mantero, Francisca Rodríguez Martínez, Francisco Osuna Rey, M. Cruz Pérez Naranjo, Juan Molero Osuna y Juan Pedro Rodríguez Mármol.
Curso de 1972: Jesús M. García Martínez, Manuela Durán Fernández, Remedios Durán Fernández, M. Del Carmen Carranza Benjumea, Ana Campos Doblado y Dolores Cribaño Rodríguez.
En la segunda fila: Rafael López Benjumea,  Francisco José Viñuela Naranjo, Carlos Manuel Benjumea López, Antonia Álvarez Martínez, José Manuel Sánchez Fernández, Francisco Carranza Álvarez, Luis Lopera León, Eugenio Izquierdo García, Manuel Vázquez Flores, Manuela Gómez Ramírez, Antonio García Pozas y Ángeles Triguero Rodríguez.
En la tercera fila: Juan Ramírez Lopera, Isidro Cruz Peláez, Gonzalo Álvaro León, José Antonio Carmona Barea, José Luis Ángulo Flores, Fernando Ostos Viñuela, Antonio Fernández Benavides y Francisco Manuel García González.

Guarderia. Curso saliente de 1974. Están de arriba a abajo y de izquierda a derecha: José María Gallego Osuna, Diego León Cano, Antonio García Colorado, Antonio José Polonio Sánchez, Miguel Ángel Domínguez Cruz, Domingo José Villanueva Carrasco, Manuel Benjumea López, Sebastián agredano Sánchez, M. Carmen Hidalgo Marín, Carmen Mantero Pizarro, M. Reyes García Mantero, Dionisia M. Carmona Barea, Concepción Gómez Ramírez, Manuela Cuesta Benjumea, Jesús Carranza Benjumea, M. Reyes Villanueva Carrasco, M. José Tabales Lopera y M. Teresa Aguilera Rodríguez.
Fin de curso de 1975:
Conchi Domínguez Cruz, Luisa Osuna Rey, M. Eloísa Gordillo Pérez, Isabel Carrasco Herrera, M. Dolores Casado Bermudo, Manuela Rodríguez Colorado, M. José Ulines García, M. Del Pilar Gómez Ramírez, M. Del Carmen García Rama, Trinidad Jurado Carmona, Pedro Marín Rosa, Andrés García Mantero, José Francisco Álvarez Martínez, Jesús García Pozas, José María Genicio González, José Eugenio Gómez Prieto, Juan vocero Viñuela, Juan José Santiago Montoro y Antonio Osuna Rey.
Típica escena de los más pequeños en la guardería.
Durante el recreo de los 70's.
Fotos aparecidas en "Peñaflor a través del visor" de Pepe Carranza.
De arriba a abajo y de izquierda a derecha: ___, Miguel A. Melchor, Benjuea, D. Basilio, Curro, ___, Banderas, Manolín, "Dulce", Loli, ___, Angélica, Mª Isabel, Juani, Margarita, Ana, Mª Lola, Mercedes, Lola, Rocío, Mª José Hidalgo, Lorena, Rafael, Mª Ángeles, Aurora, ___, Ana Genicio, Macarena, Zamora, Victor, Francisco Antonio, Carlos Guerrero y Pedro Luis.
Mi padre, Lorenzo Parra Fernández junto a sus hermanos mellizos Balbi y Juan.
Típica foto del colegio de las hermanas Bárbara y Balbina Sánchez Fernández.

Así que solo queda desearos feliz inicio de curso 2021/2022. Tercer curso covid de la historia y esperemos que sea el curso en que por fin superamos está pandemia.
¡Un abrazo a todos los niños que fuisteis, sois y seréis!

domingo, 29 de agosto de 2021

El palomar de la Morería

Vestigio de una edificación popular hoy en día, fue un referente desde la época romana, y sobre todo medieval, como signo de señorío y riqueza, además de suponer una utilidad grandísima de producción de carne y huevos, así como de la "palomina" (el excremento de las palomas) muy apreciada como uno de los mejores abonos para la agricultura. Además estos palomares fueron centros de operaciones en la cultura de las palomas mensajeras, que en el medioevo era el método más rápido para llevar un mensaje a gran distancia sin ser interceptado por posibles enemigos y espias.

Hoy en día, con la industrialización y la producción intensiva gsnadera su uso  es casi inexistente o solo como una afición a la columbicultura, aunque este hobby está bastante desarrollado y reglado en exposiciones, concursos, muestras... Un ejemplo de ello bien cercano es la Delegación Sevillana de Columbicultura que podéis ojear en esta web https://www.colombiculturasevilla.es/.

Su construcción es muy diversa, cilíndricas, cuadradas o poligonales y con múltiples variantes ornamentales según las zonas,aunque comparten ciertos elementos, reminiscencia de su origen. Todos son altas torres que puedan divisar las aves, con una entrada superior y paredes cerradas. En estas paredes hay oquedades dispuestas para la nidificación y en su interior se distribuyen las parejas de manera ordenada.

Para describir nuestro palomar, primero lo hubicamos en la parte noroeste de la plaza Avenzoar, sobresaliendo rectangular de las casas y adosado a estas y sobre todo a la casa de la familia González, su fundadora, que estaba dispuesta con distintos espacios de almacenes y transformación dedicados a la producción de este palomar. Toda una innovación industrial y arquitectónica rural  que aún hoy no se ha visto en la provincia de Sevilla.

Imagen actual del palomar de la morería.
 
 
Vista trasera del Palomar desde el callejon Diego Carranza/ "el cortinal" 
 

El mismo rincón de la plaza Avenzoar en los años 60's. En concreto las casas adosadas al palomar. La Morería presume de barrio familiar en el que todos los vecinos se juntaban en eso que ahora quieren declarar patrimonio de la humanidad: salirse a la puerta por las noches a charlar en sus sillas, mecedoras y sardineles. Aquí se puede ver a la abuela de Pequita Sánchez a la izquierda, junto a su madre y a su padre, el municipal Antonio Sánchez López. También están la mujer de Pepe "El medianero", Paquita Sánchez, con los hijos de Anita y Antonio "El Forestal" (Mamen y Antonio),Pepita Montoro, la mujer de Pepe Povedano y Antonia la mujer de Pascual Sierra, la niña Angelita Naranjo, Carmelita Sánchez y Pascual Sierra. Sentadas también están Anita Martín (La mujer del forestal), Lola González León de la Fuente del Pez (dueña de la casa del palomar por entonces) y Paqui González, hija de Isabel que vivia en el castillo.

Su fundador y constructor, Antonio González Gómez tenía una gran visión empresarial a pricipios del siglo XX, dada su experiencia familiar como heredero de Eugenio y Felipe González de la Peña, vendedores de la Fábrica de Harinas a los Sres. López Quesada de Córdoba.

Antonio González Gómez, sentado, junto a su primo José González García, hijos de los fundadores de la fábrica. El primero el constructor del palomar.

La madre de Antonio González, Antonia Gómez Moya, esposa de Eugenio González de la Peña.

Eugenio y Felipe González de la Peña, fundadores de la fábrica de harinas. Colección particular de pinturas-retrato de Eugenio González Carranza.

Allí vivió muchos años con su esposa Carmen Meléndez y sus hijos Eugenio, Pedro y Antonio. 

Dº Eugenio González Meléndez heredó la casa de sus padres, y a ella se trasladó cuando casó con Mercedes Carranza; también nacieron allí sus hijos Eugenio, Antonio y Mercedes González Carranza hasta su traslado a la calle Nueva, momento en que la casa es vendida a Dº Eduardo Naranjo. 

Antonio siguió en cuerta modo la tradición de la cria de palomas en la calle Nueva, aunque ya como un hobby y de colección de razas y posturas, instalando el palomar sobre las cuadras del fondo de la casa, así como una pajarera con distintos tipos de aves.

De aquí, al casarse con Mari Carmen Sánchez acaba trasladándose a la calle del Pozo/ Aviador Carmona con su afición a la columbicultura.

Tras el fallecimiento de Eugenio González de la Peña la casa es partida en dos entre sus dos hijos y  Alonso Naranjo recibe la parte del palomar aún con producción de cría de palomas para consumo familiar; donde vive con su esposa Lola Cruz, adaptando las estructuras de almacén y transformación en vivienda, momento en que se abre la ventana izquierda de la fachada actual en la habitación baja del palomar, para posteriormente desamortizar la estructura de su función original como ha llegado a nuestros días. Francisco Naranjo recibe la parte de la casa destinada tradicionalmente a vivienda, y sigue siendo en la actualidad su residencia familiar. Tras el fallecimiento de Alonso Naranjo y su esposa sin descendencia, la vivienda correspondiente al palomar es heredada por Juan Cruz, su actual propietario, que abrió una puerta en la antigua ventana con motivo de la apertura de un negocio comercial que tuvo no hace mucho.

 
Imagen del palomar y la tienda de Juan Cruz en abril de 2010.