sábado, 20 de mayo de 2017

Aquellos paseos por el río

Peñaflor, un pueblo que nació gracias a la fértil madre Andalucía y al poderoso padre Guadalquivir. Siempre el río grande, siempre sus vaivenes, sus crecidas y sus riquezas.
Cuando llegó el ferrocarril trajo la modernidad y un trasporte de garantías como nunca antes, pero cambió por completo nuestra forma de vivir para cambiar nuestra vida "de cara" al río para darle las espalda, por la barrera física y social de los raíles. Igual pasó en la capital y el río quedaba al otro lado de las vías que discurrían al margen de lo que hoy es Av/ de Torneo y hasta la torre del Oro, hasta que una nueva ordenación devolvió a Sevilla su esplendoroso río.

Pese a todo, los peñaflorenses siempre hemos sabido apreciar nuestro privilegio por tener el gran río tan cerca y todos recordamos, por suerte, los bucólicos paseos por el río, hasta la Fábrica, la Aceña, el Higuerón o las Piedras Negras.
Menos son los que recuerdan haberse bañado en sus antaño limpias aguas y ya no viven los que pescaban el sollo (esturión) y los albures, mucho antes de la construcción de las grandes presas río abajo.  
Hoy os traigo varias fotos de paseos por el margen de la vía y el río, incluso bañándose en sus aguas. Bellas postales recordadas con nostalgia.

Estas dos primeras fotos nos las ofrecen los hermanos Rafael y Miguel Cleries y en ella aparece su tía Ana Carranza Carmona "Celestina". 
Son unas antiquísmas fotos con una gran riqueza visual. La primera, a los pies de la Aceña y azuda de la Fábrica de Harina y Yute, cuando aún estaba en funcionamiento y el río no había cambiado de curso. Puede ser alrededor de los 50's. 


Esta segunda foto, también de Ana Carranza Carmona, parece ser del mismo paseo por la rivera hasta las piedras negras. Se puede apreciar el cambio con el mismo lugar en la actualidad, que por causas de las continuas crecidas aparecen dichas piedras semi-enterradas y no con la gran altura de las de las fotos.

Las siguientes fotos nos las trae Cristóbal Bajo y Matilde, su mujer, en las que podemos ver otros paseos e incluso bañándose al pie de la azuda.
Cristóbal Bajo y su pequeña hija Eva entre las piedras de las lagunas del río en 1968.


Pepe Linares y Cristóbal Bajo paseando al borde de las vías del tren durante una crecida del río.

Eva Bajo Chica muy contenta en aquel momento entrañable mientras se bañaba en el río en 1968.

Eva y sus primos mientras se bañaban en el Guadalquivir al pié de la fábrica. Estampa que se recuerda con añoranza y a la vez con esperanza.
Un paseo clásico, cuando el río suena... no dejamos de pasear para ver con cierto temor el cambiante caudal del Guadalquivir y las riadas periódicas que cada ciertos años nos recuerdan que la naturaleza es más poderosa que los hombres.
Aquí en la riada por el río de 1991, en la calle Concepción Ruiz o "Calle del Río", con el agua entrando por el pasaje de la vía, están: Paco García "de Rosenda", Cristóbal Bajo, Fani García (mujer de Antonio Fernández) y su hija.

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