domingo, 3 de mayo de 2015

Oda a las Madres

El día que termina hoy es un día que no debería existir, o más bien, debería existir todo el año, pues son ellas unos seres especiales que nos dan la vida y pasan por ella como ángeles de la guarda pese a que crezcamos y seamos nosotros los que nos desvivamos por los nuestros.
A esas que desde que nos llevaban dentro hemos desvelado tantas noches y las que un simple abrazo hace que sean las más desdichadas de las mujeres. Las que nos consienten y comprenden y pensaron en nuestro futuro ya desde cuando éramos más pequeños que una nuez.
A esas que en sus arrugas se leen los pasajes más bonitos de nuestras vidas y que saben mirar en lo más hondo de nosotros, va dedicado esta entrada.
MAMÁ: esa palabra que dice lo que cientos de oraciones tan solo con cuatro letras...
En el Bar de Dionisio o "Casa Concha" madre y abuela en el bar. Mujeres de otras décadas que trabajaban dentro y fuera de casa. Luchadoras incansables que merecen ser reconocidas.

Carmen Carranza Espino, madre de nuestra amiga Elvira Franco.

Una de mis bisabuelas maternas allá por los años 20s en una foto con pose clásica en este daguerrotipo.

Foto típica de las familias de los 60s: En el corral, mi bisabuela Ana Mármol junto a mi abuela María Cruz Rodríguez y los nietos: mi madre a la derecha, Juani Domínguez, su prima Juani Asenjo, Manuel Domínguez y Conchi Domínguez en brazos de la abuela. Pepe Asenjo Cruz y debajo Ana Mari Domínguez y más a la izquierda Enrique Domínguez Cruz. Mis abuelas tuvieron seis hijos cada una. Mi bisabuela, que quedó viuda con dos hijos en la guerra civil los sacó adelante con mucho esfuerzo.Se merece un homenaje "Ana la de los Rebortillos" que además de este trabajo hacia cal y picón y criaba animales para dar lo mejor a sus dos hijos Ana y Manuel, mi abuelo, marido de María.

 Una hermana de mi abuela María, Francisca, la mayor, el día de la boda, como madrina, de su sobrino Enrique. Para las madres es uno de los días más felices de su vida y a la vez más tristes pues muchas veces supone que nos vayamos fuera de su mismo techo...
Otra foto de familia, esta vez de mi abuela paterna, Balbina Fernández Danta en la casa donde vivían en la Calle Nueva, junto a sus por entonces 4 retoños: Jose Luis el mayor a la derecha y mi padre Lorenzo Parra a la izquierda y sobre sus rodillas los mellizos Juan y Balbi Parra Fernández

 Mi bisabuela Balbina Dantas Cano antes de la veintena de edad. Ella llegó a Peñaflor junto a sus padres y se casó con Lorenzo Fernández a quien todos empezaron a llamar con el apodo "Lagarto"... y fueron los precursores de mi familia, una de las más extensas de Peñaflor.
Ella, Balbina Danta ya mayor junto a sus hijas y nietos.
Por la izquierda: Lorenzo Fernández, Juan Parra, Miguel Fernández, Teresa Fernandez Danta (su hija), abajo Ana Parra Fdez.; Lorenzo Parra (mi abuelo), Tere y Paqui Fernández (hijas de mi tío Lorencín), abajo Loli Parra, Loli Fernández Danta (hija), Balbina Fernández (hija y mi abuela), Antonio Fernández, mellizo con Lorenzo (a la izquierda) Paco Pérez (marido de Loli Fdez) y Sebastián Sánchez (hijo de Teresa)

Los abuelos de Mari Carmen Carmona en un día de Almenara de los 70s. Las abuelas, como las madres, siguen siendo las referentes para los hijos y nietos. Ellas tienen la habilidad de resolver tus dudas y convertir en suyos cualquier cosa que nos preocupe...

 Los padres de Mari Carmen, Antonio Carmona y su mujer mercedes.
Mi tatarabuela Ana Bertole Cordero conocida como Anita "La Benita" por su marido Benito, junto a sus nietos Maite Mármol y Alonso Rosa.
 Por todo lo que han hecho, hacen y harán por nosotros este es su rinconcito especial de nuestro blog.

2 comentarios:

  1. Es mi abuela, Elvira Espino,madre de mi madre,Carmen Carranza Espino,perdón quizás no lo explique bien

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  2. Que linda foto!!! la de color,como me acuerdo de todos vosotros,que guapos estáis,era nuestra época,me encanta!!!! Besitos para todos.

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