lunes, 23 de julio de 2012

Toros en Peñaflor

La ganadería del toro bravo y del caballo ha estado muy presente en la cultura popular andaluza y sobre todo en Sevilla, gracias a grandes figuras del toreo como Curro Romero, Lagartijo, etc… y con el eco de sus grandes faenas. Peñaflor y sus ricas tierras ha sido desde antaño un lugar privilegiado para la cría de reses bravas que han dado buenas tardes de la “fiesta nacional”.
Por todos son conocidos los Toros de D. Félix Moreno que en nuestra leyenda oscura quedarán siempre por acontecimientos bastante duros tanto en Peñaflor como en Palma del Río allá por 1936.
Fuera de esto, ganaderías muy antiguas de ganado bravo o equino han sembrado de gloria a nuestras dehesas, como atestigua este documento sobre los “hierros” de Peñaflor del libro “De los hierros y marcas que usan los criadores para sus ganados caballares” de 1859.
En los 60s, un joven Manuel Benítez se “arrojaba a los ruedos y levantaba expectación con sus elocuentes florituras. Aquí en una aclamada visita a una plaza en Peñaflor.

Las plazas utilizadas en Peñaflor fueron el tentadero de Malapié en la carretera hacia La Puebla de los Infantes y la ubicada en la salida de Peñaflor hacia Palma del Río. Otras veces hemos disfrutado de plazas portátiles para novilladas y fiestas y en muchas ocasiones pequeñas capeas entre amigos que aún se llevan a cabo sobre todo en despedidas de soltero.


30 de marzo de 1966. Tentadero de Malapié a rebosar.


En estas dos últimas, Manuel García "El Chupa" en un momento de una capea en los corrales de Vegas de Almenara.

Dentro de las figuras que ha dado Peñaflor, que no son abundantes, tenemos a Juan Asenjo "Calerito" (Juan de la Cova Asenjo-Castro): Nacido en Peñaflor el 28 de abril de 1948. Tomaría la alternativa en la plaza de Badajoz el 13 de marzo de 1970.
Su apodo se debe a su humilde procedencia, pues su padre era vendedor de cal y el "De la Cova" es el sobrenombre impuesto por su apoderado.
Entre sus azañas, salvo dato en contrario, creemos que desde el domingo 6 de octubre de 1968, nunca se ha vuelto a dar a tres reses de un mismo hierro en una misma corrida la vuelta al ruedo en el arrastre en la plaza de Las Ventas, hecho rarísimo, por otra parte. Los jóvenes espadas eran el sevillano de Peñaflor Juan de la Cova Asenjo-Castro "Calero" (que cortó tres orejas y salió a hombros), el madrileño de la dinastía del pueblo de Barajas Ángel Llorente Martín (que dio la vuelta en ambos) y el cordobés de Palma del Río Vicente Linares Montero (que se presentaba en el foro y cortó otras tres orejas, saliendo a hombros).
Era habitual verlo en el tentadero de Malapié junto a sus amigos el banderillero Pepo, de Lora del Río o Juan “El Melón”.
Otra figura del toreo que por desgracia no ha continuado su carrera es la promesa femenina Antoñita Franco. La joven novillera ha toreado novillos por doquier muchas veces costeando sus corridas, por la pasión al toro.
Antoñita Franco, novillera, junto a David, picador, durante el último festival taurino de Peñaflor en 2008

Su formación la llevó a cabo en la Escuela taurina de Écija. Llamaba la atención su arrojo  y apego y la dificultad aún palpable de la mujer en el mundo del toreo.
En los últimos años hemos tenido la oportunidad de presenciar sendos festivales taurinos benéficos en la plaza portátil ubicada en el nuevo recinto ferial.

Momento en los burladeros del último festival. Arriba Paco Solís hizo de Presidente de la plaza.

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