domingo, 1 de marzo de 2015

¡¡Feliz día de Andalucía!!

Son mucho los momentos en que nos sentimos orgullosos de pertenecer a un lugar, una época, un grupo de personas... pero es que ser andaluz es algo más. Ese sentimiento exagerado y barroco que llevamos todo por donde vamos es una seña de identidad del andaluz. No prepotencia ni pedanteria... es apego y orgullo de nuestras raices, quizá fruto de nuestro devenir histórico. O si no que se lo digan a quienes se tuvieron que marchar lejos de esta tierra tan añorada.

Hoy no se me ocurría la forma de conmemorar el día de Andalucía, no porque no tuviera foto con que hacerlo, sino porque todos los que aparecéis en ellas os lo merecéis.
Por eso, en esta ocasión os contaré una historia, la nuestra, la de algunos de los primeros que se asentaron en estas tierras... porque ellos fueron los que comenzaron a forjar la identidad de lo que hoy somos...
Mucho antes de que los romanos vinieran buscando las riquezas que anteriormente descubrieron los fenicios y griegos y renombraran al río Tartessos como Bétis, nuestro Guadalquivir actual, estas tierras estaban habitadas por tribus que ya poseían cultura y civilización propia, y pasaron de la piedra y el fuego a la transformación de los metales de que tanto abundaban en nuestras sierra: hierro, cobre, plata...
Ellos poseían escritura propia y ya en el propio reino de Tartessos (uno de los más avanzados culturalmente de todo el continente de la Época) comerciaban y se desarrollaban sin necesidad de ejércitos ni violencia...
Todo el valle medio-bajo del Guadalquivir pertenecía a la influencia de esta cultura, incluido nuestro pueblo, y e sus inmediaciones algunas tribus de mayor o menor calado estaban asentadas, buena muestra de ello es el yacimiento de Setefilla (No hay que olvidar que la mayoría de los asentamientos romanos como nuestra Celti, se construyen sobre otras ciudades tertésicas anteriores) y nuestro eblemático Higuerón,que aún sigue causando controversias respecto a qué uso tuvo en realidad: contrafuerte, puerto, torre, maquinaria portuaria...
Pero más allá de estas magníficas muestras, hace poco tiempo Peñaflor salió a la palestra por el hayazgo o redescubrimiento de la llamada "Estela de Mirasiviene" (Peñaflor) hallada en ese preciso cortijo en nuestro término, y que data más allá del año 1000 antes de nuestra Era. Otras se han encontrado diseminadas por el valle del Guadalquivir, incluso en lugares cercanos como La Puebla, Setefilla o Palma, pero la claridad de esta l ahace bastante especial.


Estas fotos las pude hacer cuando la redescubrieron los profesores Leonardo García Sajuán (Departamento de Prehistoria y Arqueología de la U. de Sevilla) y Marta Díaz-Guadalmiro Uribe profesora  visitante de la U. de Southamptom)

Su uso parece que pudo ser como hito o señalización, (antes se creyó como elemento funerario) pudiendo ser una reutilización de un dolmen al que se le labran las figuras y motivos.

Se pueden interpretar en ella un guerrero que sostiene una espada y la mitad de un escudo de círculos concéntricos. Un estudio minucioso ha revelado más detalles y especula con los motivos que pudiesen hallarse en la parte que falta.

para saber más:
- Revista Menga 04 de Prehistoria
- Jose Francisco López Muñoz y Juan J. Toribio García. Estela Tartésica de Peñaflor. Revista Almenara(AÑO XIX. Segunda Época. nº 32. Marzo 2013)


2 comentarios:

  1. Gracias a tí, amigo. Sin esa magnífica labor que haces no llegaremos nunca a saber esa parte de la verdad que tanto nos gusta a quienes sentimos con intensidad nuestra tierra. Sigue adelante para que otros podamos seguir tus pasos o tener la suerte de caminar a tu lado este camino.

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