Otros idiomas/ Other languages

miércoles, 12 de junio de 2013

Las Panaderías II: La Panadería del Trillo

Esta panadería tiene su origen en el matrimonio formado por Antonio González y Juana Cruz a principios del siglo pasado.
Viviendo en la Calle San José (En la misma casa que luego viviría Hortensio), él trabajaba en la Fábrica de Harinas y en un pedazo de tierra de su propiedad y a pesar de ello, el dinero les venía tan justo que para evitar que sus hijos comenzaran a trabajar a edad temprana, Juana, con el enorme espíritu que le caracterizaba encarga al carpintero un Trillo manejable, haciendo ella desde entonces las labores de trilla en el campo. Así, Juana la que trillaba, fue desde entonces, Juana “la Del Trillo” o “La Trilla”, apodo que es para sus descendientes símbolo del tesón de sus antepasados y su lucha ante la adversidad.
Trillo de madera con las piedras de pedernal incrustadas para trillar en el campo. Este apero era arrastrado por una yunta de mulas, bueyes o en los peores casos por una persona. Pero lo normal es que lo arrastrara una mula y encima de la madera hiciera de peso una persona.

Cuando tuvieron la posibilidad de comprar una casa grande y con posibilidades así lo hicieron, adquiriendo la casa en la calle Ruedo Vía que aún conserva la familia.
Primero montó allí una posada para los harrieros que pasaban por el pueblo.
A sus hijas les enseña a coser y cocinar, y a sus hijos intenta que trabajen en distintos colocaciones, haciéndolo en la Presa, El Corcho…
En este momento Juana emprende un negocio que seguirían por generaciones, haciendo el pan que tanto alababan sus vecinos y que su hijo Eduardo vendía con una “jaquilla” por las calles de Peñaflor.
Portaba bobas de a kilo que se guardan en tinajas o costales con paja.
Eduardo se enamora de su futura mujer, Rosario y en los años 20 se casan, yéndose a vivir a la calle Arenilla, donde estuvo la Panadería de Damián, y también se independizan como panaderos.
Nacen sus dos hijos, pero como el negocio no les vá bien, vuelve a trabajar junto a sus padres y a vivir en la calle Arroyo.
Muchos trabajadores pasaron por aquella panadería, recordándose antes de la guerra a Pepe Carranza y María Aldije. También se recuerdan a Sebastián, a Los Doblado, a Pepe “El Fontanero”, Antonio Bonachera y muchos otros, como un palmeño que vendía molletes por la calle pregonando “¡Molletes que van calientes!”.
El pan integral ya lo hacían por entonces, pero sin saberlo, ya que al no tener medios para separar el salvado del trigo, simplemente era el modo en que se hacía.
Por los años 50 Charín González monta una confitería en la que emplea a Paquito Bonachera y ella aprende a hacer bollitos de leche de la mujer de Epifanio y pasteles de distinta clase de un confitero cordobés. Este negocio fue fugaz, y al mismo tiempo seguía funcionando la panadería.
Cuando se crea la Cooperativa (que nombrábamos en la anterior entrada de Panaderías) ellos pertenecen hasta disolverse ésta y hace unos 40 años que dejó de ser horneado el pan en la casa donde comenzó el negocio Juana.
Como anécdota, Eduardo encontró en uno de los vagones de tren a un ternero recién parido al que habían dejado sin su madre y que criaron como un perrillo faldero en casa, durmiendo entre las otras bestias de labor pero siendo totalmente manso, incluso jugaba con sus hijos, hasta que un día ya como novillo envistió a una de sus visitas, teniendo que sacrificarlo por miedo, aunque por el cariño que tenía no quiso siquiera probar su carne.
Peñaflor, un lugar privilegiado donde siempre ha lucido el sector servicio con sus negocios, oficios y talleres de aprendices, donde las brillantes ideas han cambiando el rumbo en los peores momentos y donde su gente, los cucos, han sacado fuerzas de flaqueza para ser cada día mejores. Ese debe ser el espíritu que hoy por hoy nos ayude a seguir adelante, peñaflorenses.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Escenas de bares

He aquí una de las entradas de mayor éxito en nuestro pueblo y en la cultura española en general. Los bares: centros de reunión donde se cierran tratos, se hacen amigos y se intenta "arreglar el mundo". Hasta se redactó nuestra constitución en un bar.
Por ello, y por tantos bares que fueron y otros que por suerte persisten. Ahí queda eso.
Esta es una típica escena en el Casino de Peñaflor, en una de tantas partidas de cartas en una gran mesa entre amigos: Luis Ostos, Manuel "Pestaña", Antonio Muñoz de pie, Antonio Peligro en el centro, Antúnez y Polonio "El Cartero".

Otra escena típica de un bar en invierno, alrededor de una mesa, los amigos disfrutan de una tapa y unas cervezas, arrimados al brasero de picón. Está de Izquierda a derecha: Manolo Mendoza, Luis Ostos, Manolo "El Municipal", Peligro "El panadero" y Polonio "El Cartero".

Una de tantas bonitas escenas en el Bar de Espino o Bar central con los mismos azulejos que en la actualidad y al borde de una mesa de grandes amigos: Peligro junto a Ignacio Aguirre y su hermano, Polonio "El Cartero", Luis Ostos, Pepe Carrera, (padre del actual barman de este precioso bar) y Manuel Osuna con unos cebollinos en la mano y unas tapas. Gracias por conservar la solera de este bar tradicional en la calle Largo, Juan Carlos I.

domingo, 26 de mayo de 2013

Personajes de Peñaflor: D. Francisco Romero Cruz

Muchas veces, se repite el dicho ese de que no se es profeta en su tierra, y es que aunque se sea tan importante como es el caso, a veces no llegamos a conocer a quienes de verdad llevan a Peñaflor por bandera fuera de nuestra patria chica, más allá de Despeñaperros e incluso cruzando los Pirineos.
A través de nuestra amiga Conchi Romero, asidua seguidora de este blog, hemos conseguido la información que necesitábamos para brindar este merecido homenaje.

Francisco Romero Cruz, nació el 9 de noviembre de 1945 en Peñaflor. Igual que harían muchos de su generación inquieta, tuvo que marchar de las tierras bañadas por el Guadalquivir para irse a las del Tormes, licenciándose en Salamanca en 1967 y en 1973 se doctoraría con una Tesis sobre el sentimiento de la naturaleza en la literatura griega tardía, dirigida por el profesor Ruipérez.

Allí echaría raíces familiares y académicas, haciéndose titular de Filología Griega en 1975.
Muchas generaciones aprendieron griego y asistieron a sus clases en sus casi 25 años en activo, mostrando siempre sus grandes pasiones, la novela griega y la historia en prosa, sobre todo Tudídides y Longo. Diversos estudios, congresos, investigaciones y participaciones enjornadas lo ensalzan hasta que tiene que retirarse de esta fructífera vida académica prematuramente por causa de su enfermedad.
El 11 de noviembre de 1999 la Facultad de Filología y el Departamento de Filología clásica e Indoeuropea de la Universidad de Salamanca le ofreció un emotivo acto de homenaje, en el que le hicieron entrega de un libro de filología dedicado en su honor por profesores compañeros de la Facultad titulado "Kalón Theama: Estudios de Filología Clásica e Indoeuropeo"


Desde aquí nuestro pequeño homenaje a este insigne cuco.

sábado, 11 de mayo de 2013

La Rondalla de Peñaflor

Seguro que a raiz de esta entrada saldrán muchas más fotografías que aun permanecen en vuestras "cajas de membrillo" esperando entrar en nuestro blog. Y es que la rondalla o tuna ha tenido muchos momentos de gloria, sobre todo en los años 60, cuando un nutrido grupo de jóvenes recorrían las calles por la noche, ataviados con el típico traje de tuno y sus famosas girnaldas en la capa, guitarras, bandurrias y panderetas, cantándoles a las jóvenes casamenteras las mil veces tarareadas canciones como "el Clavelito", "Cielito Lindo", "Corazón", "Noche Clara"...
En los años 50s y 60s José Reina, José Linares, José Reyes y Juan Palomo en la renombrada tuna con sus laudes, bandurria y guitarra. Todo un placer escucharlos entonar una de sus serenatas.

Aquellas voces se apagaron y surgieron de nuevo en las distintas décadas, hasta desaparecer como tuna, para resurgir como campanilleros, muchos de los cuales formaban parte de aquellas primeras agrupaciones.
Con la pandereta Paco Muñoz (Lorilla), junto con sus hermanos Pedro de niño y su hermana Mariló.
Abajo Carmelo, Loreto y Sergio Carranza, sentados mientras tocan una de sus famosas canciones.

La capa de tuno era un bien muy preciado por la estima que tenían sus miembros y su romántica imagen. Aquí Antonio García Cruz, aunque no perteneció a la tuna, posa con la capa y el la bandurria, una ilusión de muchos.

Con la llegada de la discoteca y los locales nocturnos, las románticas salidas a la luz de la luna se fueron, pero en la actualidad hay un nuevo empuje por conservar la tradición de los campanilleros recorriendo no solo las calles de Peñaflor sino todos los alrededores con sus sones populares y navideños.
Invitación de una de las actuaciones de los Campanilleros de Peñaflor en la Navidad de 2008. En la actualidad ensallan y llenas la Pascua de tradicionales y bellos sones.

lunes, 6 de mayo de 2013

Las panaderías: La panadería de Rosenda

Al igual que otros gremios de tradición y fama en Peñaflor como el de los zapateros, los panaderos han ocupado desde siempre un rincón especial en el corazón de los peñaflorenses.
Multitud de panaderías han ido surgiendo, y todavía lo siguen haciendo por todas las calles de nuestro pueblo, aunque las tradicionales conservan ese sabor y olor característico, como cuando íbamos con nuestra madre a comprar un mollete o unos dulces con nuestra talega de tela.
Hoy os contaremos la historia de la "Panadería de Rosenda", que hoy en día ya no disfrutamos pero que hace solo poco más de una década todavía seguía en la calle Ramón y cajal.
Su historia comienza a principios del siglo XX, cuando Manuel Sánchez Salguero contrae matrimonio con Rosenda Sánchez Gallego y arrendarían una panadería en Lora del Río, viviendo allí por un tiempo.
En 1907, ya viviendo en la calle Ramón y Cajal nº 20 de Peñaflor, nace su hija Atanasia quien continuaría con su negocio, y luego también nacerían María y Antonio.

En 1930, Atanasia se Casa con Alonso García Muñoz, también panadero, trasladándose a La Puebla de los Infantes, trabajando en la panadería de Luis Angulo.
4 años después, con la muerte de su padre, se hacen cargo de la panadería familiar en Peñaflor y tuvieron a sus hijos Manolo, Paco, Rosenda y Pepe Luis. Los dos mayores empezarían a trabajar en este negocio con 10 o 12 años, junto a Pepe Recio.
Otras personas que trabajaron en esta panadería fueron Francisco Pedroso, Alonso Gallego, Antonio Bonachera (comenzó siendo un niño), Enrique "Lagañita" y por último Antonio Peligro con Carlos Doblado y Román si hacía falta.
En 1965 deciden reunirse las 4 panaderías de Peñaflor en una cooperativa llamada AGRUPANFLOR S. L. comprando un solar en la calle Huelva y siendo sus socios Antonio Mallén Rodríguez, Juan Riejos Fernández, Atanasia Sánchez Sánchez y los hermanos Antonio y Eduardo González Cruz, siendo apoderados los hijos de Atanasia.
Allí trabajaron: Alfonso Gallego, José Recio, Sebastián Peligro, Manuel López Doblado, Sebastián Gallego, Antonio Sánchez Morente, Arévalo, Román Ortíz, Curro, Castillo, José Antonio Colorado, Carlos Doblado y como limpiadora Antonia la de Escudero.
En 1982 se disuelve dicha cooperativa y el mismo año, los hermanos Manuel y Francisco García Sánchez montan una panadería en el local del antiguo Bar "El Loro" en la plaza Virgen de Villadiego, propiedad del suegro de Francisco.

Manolo García, Pepe Recio, Antonio Bonachera, Paco García y Jose Luis García en la Panadería de Rosenda. 

En la panadería se hacían teleras cordobesas, bobas, cantos y molletes. A los 18 años, Paco aprendería en Córdoba a hacer vienas de pan blanco (en la época de escasez se hacían de harina de cebada o maiz en vez de trigo).
En 1945 la panadería comenzó a modernizarse: Se implantó un nuevo horno que cambió la jara por leña para calentarlo y el "malacate" maquina accionada por un burro para refinar la masa) se cambió por  una refinadora mecánica.
Tras la guerra, el pan se daba en los despachos a través de los cupones de las cartillas de racionamiento. Vendiendo el escedente de este bien tan preciado.
Antes el pan se amasaba de día y se repartía a caballo o mulo por la tarde, pero tras la guerra se amasaba de noche y repartía por la mañana.
Aún recuerdo a Paco y Manolo y su mujer Carmela, en su panadería del horno y  Ramón y cajal.
Los oficios son la esencia de los pueblos por eso siempre deberían prevalecer.

sábado, 20 de abril de 2013

También somos futboleros

Como ya decíamos en otras entradas, el deporte rey ha tenido un lugar especial en los corazones de los peñaflorenses, aunque en los últimos tiempos el fútbol es cuestión de nuestros pequeños, que mantienen viva la llama de la pasión por el deporte. Ha habido intentos de regeneración del fútbol senior en nuestro pueblo, pero está claro que la época dorada de nuestro fútbol, por ahora, ha sido la de las pasadas décadas de los 60 y 70s.
Aquí podemos ver el eco que se hizo la prensa del buen ambiente de nuestro club a pesar de las dificultades allá por 1979.

 El mismo día a todo color en San José de la Rinconada en marzo de 1979.
Preparados para la foto. Distintos instantes de un mismo momento.

Desde esta entrada volver a animaros a seguir mandándonos vuestras fotos y sugerirnos nuevas ideas y aportaciones. Muchas gracias.
¡Que siga rodando el balón!

sábado, 23 de marzo de 2013

¡Ánimo valientes!: Homenaje a los costaleros

Como en el pregón de Semana Santa de 2013 de nuestro amigo Pepe Naranjo, la Memoria del Cuco no podía dejar pasar la oportunidad para homenajear a la figura del costalero: Esa persona hecha de humildad, pasión, fuerza, corazón y sentimiento que hace posible la magia de cada chicotá y llevan en volandas nuestras imágenes impregnadas de olor a incienso, a cera, a lirio y azahar, y con el quejío de una saeta se aceleran los corazones, acompasados por el ritmo penitente de nuestra agrupación musical.

Nuestras hermandades son un patrimonio no solo religioso, sino cultural y artístico que han perdurado por la pasión que sus hermanos han imprimido a lo largo de su historia.
La Antigua y Fervorosa Hermandad y Primitiva Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús el Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores, Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora de la Soledad, y de los Santos Mártires Patronos San Críspulo y San Restituto, funde la mayoría de la hermandades que existen y existieron en su día como la del Cristo de la Vera Cruz, aunque otras dejaron de serlo como la de la Virgen del Carmen o la de La Milagrosa.
Sobre estas líneas la imagen de dos jóvenes delante del pequeño paso de San Críspulo y San Restituyó. 
¿Dónde nace un costalero? ¿De dónde nace ese sentir que es su razón de ser?
Muchos probamos el costal y el peso sobre nuestro cuello por primera vez en los pequeños pasos que salían en las cruces de mayo. Quizá ahí se despierta el sentimiento costalero.

También de gran valor es la talla de la Hermandad de Cristo de Ánimas y la de Ntra. Sra. de la Encarnación y la Pro-Hermandad de la Borriquita. Ni qué decir tiene el fervor que despierta nuestra Patrona la Virgen de Villadiego.
Nra. Sra. de la Soledad a los pies de su retablo e la Capilla de los Dolores de la Parroquia de San Pedro Apóstol.
Un momento mágico de Ntro. Padre Jesús Nazareno entre lirios y claveles, a la salidad de nuestra bella Parroquia iluminada, en la Plaza de España.
Imagen de Ntra. Sra. de Villadiego, Patrona de Peñaflor.

Para todas sus salidas, los costaleros siguen siendo el alma de la procesión.
Antes de 1981 los imágenes de la Semana Santa peñaflorense eran llevados por porteadores por fuera de los pasos, a menudo, trabajadores de los grandes propietarios del término que los empleaban en esta honrosa tarea.
A partir de ese año, con el párroco D. Eugenio se crearon las primeras cuadrillas de costaleros bajo los pasos. Un fervoroso movimiento que se va renovando hasta llegar a nuestros días con la misma fuerza. 
Las mujeres se incorporaron como costaleras con el mismo arraigo y fuerza, compartiendo su carga penitente en los días grandes de los cofrades.
Muchos han sido los costaleros que ya partieron para ese viaje "más arriba" y desde aquí queremos hacer llegar también este sentido homenaje.
En 1981 se formaron las primeras cuadrillas de costaleros bajo los pasos de la Semana Santa de Peñaflor. Pepe Naranjo sigue dirigiendo a estos valientes en el presente 2013.

Una bella imagen de los primeros costaleros de Peñaflor.
¡Viva el orgullo de ser costalero!
 Una imagen de los costaleros en el Corpus Christi de Peñaflor, portando las imágenes de San Críspulo y San Restituto, nuestros Santos Mártires Patrones por la calle Concepción Ruiz. Costal, faja y zapatilla: todo cuanto hace falta para ser los mejores.
Momento de una de las últimas convocatorias de costaleros en el Convento de San Luis del Monte, para comenzar los ensayos.
Las costaleras viven intensamente cada ensayo para conseguir el realismo del paseo por nuestras calles de nuestras imágenes procesionales.
El cartel de La Semana Santa de Peñaflor para el año 2013 es toda una joya.


Cartel de la Semana Santa de Peñaflor 2023. Obra de Antonio Mallen Cruz.

Este año 2023, ya en absoluta normalidad (parece mentira decirlo), hemos visto unas cuadrillas de costaleros y costaleras fuertes y rejuvenecidas, hecho que nos llena de esperanza sobre el futuro de nuestra Semana Santa que recae sobre sus hombros.





Un momento muy especial el de la despedida de un costalero de sus años debajo del paso. Este año, Juan Manuel Reina Benjumea se retira de esta generosa labor para, seguro, vivir la semana Santa de Peñaflor de otra increíble forma.

En palabras de uno de sus capataces "Pepe Naranjo": "Culmina su etapa como costalero Juan M. REINA. Buen costalero...buen compañero...buen amigo de todos y ...mejor persona donde las haya...gracias por tu labor debajo del madero y quedarte con nosotros siempre. Que tu Nazareno y su bendita madre te cuide y proteja siempre."

Gracias a ellos y ellas, también a sus capataces, a sus familias que los alientan a seguir ahí debajo desde el otro lado de los respiraderos, a quien le borda el costal con una imagen o sus iniciales para que les den más ímpetu, si cabe, porque ellos y ellas son los pies que se arrastran para llevar en volandas. ¡Gracias!
¡¡Viva nuestra Semana Santa!! ¡¡Vivan los Costaleros!!

Mas información sobre la Semana Santa de Peñaflor en http://www.nazarenodepenaflor.com/

domingo, 17 de marzo de 2013

Nos ponemos a 100

Tras este tiempo tan feliz recibiendo más y más fotos a cual más interesante, no hemos parado de generar entradas, no solo fotográficas, sino de historias, anécdotas e información que hace cada vez más grande este sueño que llamo La Memoria del Cuco.
Me consta que sois muchos los que nos seguís asiduamente, e incluso con ansia, cada semana desde dentro y sobre todo de fuera de Peñaflor, como esos tantos que estáis en Cataluña o Valencia, Algeciras o incluso en Francia.
También que más de una imagen ha causado alguna que otra lagrimilla de nostalgia y sobre todo de alegría de poder ver a aquellos amigos o familiares que están lejos, se fueron o ya no tenemos la suerte de tener.
Por todo ello os vuelvo a dar un millón de gracias, por emocionarme y emocionaros con vuestros recuerdos. ¿Sabéis? Esto es historia contemporanea y auténtica de nuestro pueblo. ¡Llevemos Peñaflor hasta el infinito!
Hemos tratado a lo largo de estas 100 ENTRADAS muchos temas como los carnavales, la romería y la feria, los colonos, el ferrocarril, la Semana Santa, Las Quintas, los grupos de amigos, la costura, la barca y el río, los Judas, la Cabalgata, la navidad, El día de los Santos, las Noticias de cada mes... y así hasta 100 entradas a cual mejor. Y lo mejor, os aviso, está aún por llegar.
Gracias de nuevo.  LA MEMORIA DEL CUCO POSEE YA 100 ENTRADAS.

martes, 12 de marzo de 2013

La Costura en Peñaflor ha sido cosa de mujeres y hombres... y lo sigue siendo.

La costura ha sido desde siempre un don, una destreza importante para las jóvenes y el sueño de hacerse ellas mismas su propio ajuar de boda, y para las mujeres acomodadas una opción de trabajo extra que a veces se convertía en todo un arte.

Taller de costura en Peñaflor en 1899.

Por Peñaflor, numerosas casas particulares hacían de lugar de reunión de las costureras del barrio y sus jóvenes aprendices, aun niñas, en las que se cosía a mano y luego en las nuevas máquinas de coser, la ropa, sábanas, y diversos complementos. Entre estas casa estaban la de Lucía, en la calle del Pozo, la de Angelita "La Gonzala" en "La Morería" o Isabel Rodríguez en la Calle del Río, Rocío "la de Isidoro" en la carretera o Dolores Domínguez en la calle Ruiz Osuna "El Trabuco", entre otras.
Muchas de estas mujeres costureras aprendían con las Hermanas de la Cruz en el Convento y luego ellas enseñaban a otras niñas, como es el caso de Loli Moya o Ceci Muros.
Igualmente se conocían por su importancia los talleres de costura de Peñaflor como el ubicado e "El Castillo" de Ignacio el sastre o el de Pepe el Sastre en la calle Ramón y Cajal, donde también había varias chicas aprendices.

Jóvenes costureras en el taller de Pepe "El sastre" donde podemos ver a la derecha a Pepe y su mujer Pepita, en medio con gafas Luisa Villarino y abajo en medio a Paqui la mujer de Sergio Carranza, Mari Rey o Atanasio entre otras.


Pepe "El sastre" en pleno proceso de cofección en su taller. Una bella estampa de unas manos habilidosas de un oficio casi extinguido.
Foto cedida por Eva Velasco Martínez.

Retrato de un joven José Godoy "Pepe El Sastre". Seguro que muchos lo recordaréis.

Taller en "el Castillo" (Barrio de la Morería) de Ignacio Osuna Ramos "el sastre" con algunas de sus alumnas y trabajadoras de la costura en los años 60's: Adela, el hijo de Ignacio, llamado también Ignacio Osuna López (Gran Sastre igualmente), su madre Teresa López García, Mari Prieto, Mercedes y Mari Carmen. Foto cedida por Mari Prieto "la de Mateo" a la que agradecemos mucho.

Cuando Ignacio (hijo) emigró a Cataluña, puso allí una lujosa sastrería muy conocida y con el tiempo volvió para instalarse en Sevilla, también con gran reconocimiento en el mundo de la costura con su "Sastrería Britto's". Al mismo tiempo, emigraba a Madrid el también sastre peñaflorense Atanasio.

Azulejo en la calle castillo recientemente colocado en recuerdo de Ignacio "el sastre" y su importante oficio en nuestro pueblo.

También coexistió en Peñaflor el taller de Costura de "La Nieves"en la carretera en la esquina con la carretera del Turuñuelo o Pepa en "Las callejillas" actualmente tramo norte de calle José Reina. Otro taller más actual era lo que ya en los 80s se le llamaba "El corte", que llevaba Josefina.

Aquí, las chicas aprendices muy concentradas en su costura en la sastreria de "La Nieves" en 1961. Podemos ver de izquierda a derecha a: 
Francisquita Naranjo, Paquita Ávila, Nieves Ávila, Carmelita y Aurora. Foto cedida por nuestra amiga Paquita Ávila Toribio a la que quiero agradecérselo.


En los 90s Peñaflor y su costura se sumaron a la "Alta costura" de la mano de Pedro Marín o "Pedro de la Rosa" y sus famosos tejidos en nido de abeja o "Modas Manu" de las hermanas Mª Ángeles y Yolanda Marquino con su moda y desfiles de flamenca, todo unos referentes.

Pedro de la Rosa en un momento de uno de sus desfiles. Incluso llevó la moda Peñaflorense a la "Cotton Week" de Nueva York.
 
Pedro de la Rosa con las modelos de sus últimos diseños y desfile en el monumental escenario de Itálica, en Santiponce. Imagen de la marca Acento Artesano.
 
"‘Revolución Francesa’ es para mí una de las mejores colecciones para la temporada otoño e invierno de este 2.022 y 2.023 que he podido ver en pasarela. La maestría de Pedro de la Rosa, más que demostrada a lo largo de su trayectoria, confirma que nunca dejará de sorprender con su inagotable creatividad. Pues colecciones como ésta, llenas de simbología, que reinterpretan elementos datados siglos atrás y cuidan la elección de los recursos textiles a emplear, son el claro ejemplo del significado de la palabra moda escrita en mayúsculas"
 
Otra de las últimas colecciones de Pedro fue "Memento Mori"

 
Aquí una captura de la web de la marca "Con acento artesano" a la que os invito a ver con detenimiento para que apreciéis lo impresionante de nuestro artista local, para el que pido desde aquí un mayor reconocimiento y apoyo. ¡No os dejará indiferentes!

 
Por último os dejo con un documental del Eugenio Monesma sobre la sastrería tradicional:
 
 

domingo, 3 de marzo de 2013

Llegan los Carnavales II

Ya pasó el "señor carnal" por nuestras calles, y con un ojo puesto en el jolgorio de la fiesta y otro en la solemnidad de la próxima Semana Santa, los peñaflorenses, como todo buen andaluz que se precie alternamos bien los distintos momentos del año, exprimiéndolos al máximo.
Los Carnavales son momentos que aprovechamos para sacar una parte latente de nosotros, la parte mas canalla y surrealista para enfundarnos en un traje que por un día nos transforme y evada de nuestra identidad.
Antiguamente esto era más acentuado, y lo divertido era que no nos reconociesen, como la máscara veneciana, aunque pasado el periodo más represivo (recordad en la entrada del año pasado) cuando prohibían ir con la cara cubierta, se estilaba también la coplilla reivindicativa y crítica, naciendo así las primeras murgas de Peñaflor.
En los últimos años el empuje del carnaval de Cádiz ha revitalizado la creación de nuevas Chirigotas locales como "Los Mijitas", "Las niñas del Algodón Dulce" y este año con "De lo bueno, lo mejor". Seguro que recordáis alguna más antigua como aquellas azafatas "Los Conejos Voladores" con Juan y Lolo Osuna o José Agredano, entre otros.

En los años 60 por la calle Blas Infante, las hermanas Loli y Teresa Fernández irreconocibles tras sus máscaras de carnaval.

Otro año de Carnaval, 3 irreconocibles máscaras: las hermanas Balbina (mi abuela), Teresa y Loli Fernández Dantas en los arreates de los pisos frente a la guardería. Pronto buscaban algo que ponerse para no perderse ese día tan especial.

Pero entre muchos otros carnavaleros, quiero destacar a una que le encanta ese día como ningún otro, y aún con sus ochenta y tantos, sigue con su cantico carnavalero ¡Que no me conoces, que no me conoceeeeessss y el indescifrable nipenimenipopopo, mariacuchivinenene... ella es Teresa Fernández Danta, mi tía abuela. Desde aquí un homenaje a la más alegres de las visabuelas.
Cualquier momento es bueno para pasarlo entre risas. Aquí entre hijas, nietas y bisnieta.

Aquí, una de las últimas ocasiones, en que cumplió el sueño de vestirse de gitana, junto con su hermano, muchos de sus hijos, nietos y bisnietos.
Gracias por se así.